Los brotes y emergencias por enfermedades infecciosas son cada vez más frecuentes y dañinos, por lo que el mundo enfrenta riesgos frente a las pandemias. Así señala el informe de la Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial (GPMB), un organismo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El informe «Un mundo al borde del abismo: prioridades para un futuro resiliente frente a las pandemias», advierte que la capacidad de respuesta de las sociedades se debilita.
El análisis revela que los brotes de enfermedades infecciosas son de mayor gravedad en cuanto al número de casos y fallecimientos. Eso refleja el panorama cambiante de riesgos. “Incluyendo cambios en los patrones de movilidad global, las prácticas agrícolas y ganaderas, el cambio climático y la urbanización”, agrega.
Además, hay retrocesos en medidas clave como el acceso equitativo a diagnósticos, vacunas y tratamientos a las enfermedades.
Excepto por la respuesta a la pandemia del COVID-19, la ayuda financiera a la salud volvió a niveles de 2009 y va en disminución como porcentaje de la ayuda al desarrollo total.
Preparación antes las pandemias
El informe se presentó a pocos días de que ocurrieron brotes de hantavirus y norovirus en cruceros de turistas y el 17° brote de ébola en RDC. De este último no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para la enfermedad por el virus de Bundibugyo.

La Junta dice que las respuestas politizadas, los ataques a instituciones científicas y la polarización “dejan a las sociedades menos resilientes” ante otra emergencia. Existe la preocupación de que todos los países estarán más expuestos a pandemias.
“La preparación no es solo un desafío técnico: es una prueba de liderazgo político», afirmó la copresidenta de la Junta de Vigilancia, Joy Phumaphi.
La Junta identifica tres prioridades concretas. La primera es establecer un mecanismo de monitoreo independiente y permanente para rastrear el riesgo de pandemias.
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La segunda, avanzar hacia el acceso equitativo a vacunas, pruebas y tratamientos mediante la conclusión del Acuerdo sobre Pandemias.
Y la tercera es asegurar una financiación sólida para la preparación y para las actividades de respuesta al «día cero» de otro brote de enfermedades.
Seis brotes de epidemias en una década
El informe recopila datos de seis Emergencias de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) en la última década (2014-2025):
Epidemia de Ébola en África Occidental, del 8 de agosto de 2014 al 29 de marzo de 2016. Comenzó en Guinea y se extendió rápidamente hacia Liberia y Sierra Leona. Fue el mayor brote de ébola jamás registrado, con más de 28,000 casos y 11,000 muertes.
El virus del Zika, del 1 de febrero al 18 de noviembre de 2016. Se descubrió que la infección durante el embarazo causaba el síndrome congénito de Zika, microcefalia y otros trastornos. Miles de bebés nacieron con discapacidades permanentes.
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Brote de Ébola en República Democrática del Congo (RDC), del 17 de julio de 2019 al 26 de junio de 2020. Se produjo en Kivu del Norte e Ituri, en una zona de conflicto activo con alta inseguridad. Se registraron más de 3,400 casos y 2,300 muertes.
Pandemia COVID-19, del 30 de enero de 2020 al 5 de mayo de 2023. Causada por el virus SARS-CoV-2. Desencadenó una crisis sanitaria, económica y social global sin precedentes. Se estima que causó más de 20 millones de muertes, con la mayor contracción económica mundial desde la Segunda Guerra Mundial.
Viruela del mono, del 23 de julio de 2022 al 11 de mayo de 2023. La rápida propagación mundial de viruela símica (Mpox del clado IIb) afectó a más de 120 países. Fue la primera transmisión sostenida del virus en varios continentes.
Aumento de la neumonía por Mpox, del 14 de agosto de 2024 al 5 de septiembre de 2025. Repunte del virus Mpox del clado I/Ib, con epicentro en la RDC, y que se extendió a países vecinos. Tuvo una tasa de letalidad notablemente mayor y un impacto considerable en niños y poblaciones vulnerables.







