Desde este 21 de mayo, todos los estadounidenses con destino a EE.UU. procedentes de las regiones afectadas con el virus del Ébola, aterrizarán en Washington.
La medida aplica para ciudadanos y residentes permanentes legales que estuvieran en la República Democrática del Congo (RDC), Uganda o Sudán del Sur dentro de los 21 días previos a su llegada a EE.UU.
La alerta sanitaria la emitió el Departamento de Estado y determinó que deberán ingresar únicamente a través del Aeropuerto Internacional de Washington Dulles (IAD), donde se aplicará un “control de salud pública reforzado” en respuesta al brote de Ébola.
En la medida participan los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del Departamento de Seguridad Nacional.
Este requisito de Dulles se aplicará a todos los pasajeros que hayan estado presentes en esos países. Incluso advierte de posibles cambios o cancelaciones de vuelos.
Continúan acciones por Ébola
Por su parte, los equipos de la respuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de RDC siguen con su despliegue de insumos por el Ébola.
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El miércoles desplegaron carpas de aislamiento de 72 metros cuadrados en el Hospital de Bunia. “Una intervención vital que fortalece las capacidades de atención de los casos sospechosos, al mismo tiempo que mejora las medidas de prevención de infecciones”, publicó en X.
Las autoridades sanitarias del aeropuerto principal de Kinshasa, en RDC, reforzaron las medidas de control de pasajeros para mejorar la detección temprana del virus.







