El Ministerio de Sanidad de España confirmó este domingo el desembarco de 147 pasajeros que se encontraban a bordo de un crucero afectado por hantavirus, una situación que generó alerta internacional. La operación de repatriación se coordinó con la participación de varios países.
Previo al desalojo, equipos médicos ingresaron a la embarcación para realizar pruebas tanto a los pasajeros como a la tripulación, según explicó la ministra de Sanidad, Mónica García.
Posteriormente, los pasajeros descendieron del barco. Algunos se trasladaron en pequeñas embarcaciones, mientras que otros hicieron filas para abordar autobuses de la Unidad Militar de Emergencias, que los llevaron a aeropuertos para su retorno a los países de origen.
Alemania, Francia, Bélgica, Irlanda, Países Bajos y Estados Unidos enviaron aviones para evacuar a sus ciudadanos que permanecían en el crucero. Estados Unidos confirmó, a través de un representante de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que los 17 pasajeros estadounidenses estarán en una unidad nacional de cuarentena financiada por el gobierno federal.
La muerte de tres personas en el crucero fue vinculada al hantavirus, una enfermedad que se transmite principalmente por la exposición a la orina, saliva o heces de roedores infectados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los primeros casos corresponden a un matrimonio de origen neerlandés que habría visitado una isla en Argentina durante una actividad de avistamiento de aves. Uno de ellos falleció a bordo del crucero el pasado 11 de abril, mientras que su pareja murió posteriormente en Sudáfrica.







