Las compras compulsivas son cada vez más recurrentes, por lo que surge una estrategia que puede marcar la diferencia: el método de los tres filtros. Se trata de una técnica sencilla que ayuda a tomar decisiones más conscientes antes de gastar dinero.
En muchas ocasiones, una salida al supermercado o una compra en línea termina con productos que no estaban en la lista. A veces por necesidad, pero en otras por impulsividad, una de las causas más comunes en la actualidad.
El coach financiero Elías Hernández explica que este comportamiento suele estar ligado a las emociones. «Cuando compramos por emoción y luego intentamos justificarlo con la razón, terminamos desajustando el presupuesto. Al final, hacemos cuentas y descubrimos que nos quedamos sin efectivo por decisiones impulsivas».
Para evitar este tipo de situaciones, expertos recomiendan aplicar el método de los tres filtros, una técnica basada en el pensamiento crítico que invita a hacerse tres preguntas clave antes de realizar una compra: ¿lo necesito?, ¿lo usaré? y ¿puedo pagarlo?
Incorporar este hábito permite analizar con mayor claridad cada gasto y priorizar lo realmente importante. Hernández enfatiza que el reto principal es no dejarse llevar por la emoción. «Es importante que la razón esté por encima de la emoción, sobre todo cuando se cuenta con un presupuesto limitado», afirmó Hernández.
Además, el experto recomienda complementar esta técnica con otras prácticas, como elaborar una lista de prioridades y diferenciar entre gastos necesarios y gustos personales. «Todo se puede hacer, pero siempre y cuando exista una planificación».
Aplicar el método de los tres filtros puede parecer un paso simple, pero representa un cambio importante en la forma de administrar el dinero. Detenerse unos segundos, cuestionar la compra y priorizar lo esencial puede marcar la diferencia entre un gasto impulsivo y una decisión financiera inteligente.
*Con información de Damaris Gómez, periodista de TCSN*







