Las jornadas en una barbería suelen transcurrir entre clientes, conversaciones y música. Sin embargo, cuando el negocio cierra, algunos trabajadores aseguran haber presenciado situaciones que consideran extrañas. Dos barberos compartieron experiencias ocurridas mientras permanecían solos al finalizar su turno.
Según relató Diego Mendoza, babrero, todo comenzó cuando estaba a punto de cerrar el establecimiento y decidió atender a un último cliente. «Ya iba a cerrar y vino un cliente que andaba muy preciso, yo accedí porque el corte de él no era tan difícil», expresó.
Video/TCS/Reportaje elaborado por Alex Rivas.
La atención transcurrió con normalidad en la barbería. «Hablé con él le hice el corte, me tomé mi tiempo», contó el barbero. Sin embargo, la situación cambió al finalizar el servicio. «Él me dio el dinero para que yo le diera el cambio. Después, él ya no estaba y se me hizo extraño porque yo había cerrado las puertas. Luego revisé en las cámaras y no había nadie. Realmente, esto me pone a pensar. No sé si era el cansancio o quizás el sueño que yo tenía acumulado», dijo Mendoza.
Miedo aumenta en la barbería
Además, el barbero David Andrés Pérez recordó otra experiencia mientras realizaba la limpieza junto a un compañero en la barbería. «Mi compañero y yo terminamos turno ese día. Empezamos a hacer limpieza y, para que nos abundara, nos repartimos el trabajo: él comenzó a sacar la basura y yo empecé a barrer. Lo raro es que cuando él sale, se enciende una máquina. Vengo yo, la fui a apagar, continué en lo que estaba. A los dos minutos después se vuelven a encender y yo le dije que dejara de estar molestando con las máquinas», manifestó.
Te podría interesar
Después, la tensión aumentó. «De repente se empiezan a oír toques en la puerta. Seguían insistiendo y todo se puso más tenso, hasta escalofrío nos dio. De hecho, en ese mismo momento comenzaron a apagar y encender las luces. Nosotros solo terminamos y cerramos», destacó Pérez.
Te podría interesar: Luces del tablero de un vehículo: ¿Qué significan?






