El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este 14 de abril la actualización de las Perspectiva de la Economía Mundial en la que señala el riesgo de una desaceleración del crecimiento económico a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente.
La publicación indica que «la economía mundial corre el riesgo de desestabilizarse» debido al estallido de la guerra en Oriente Medio a finales de febrero de 2026. El conflicto tiene impacto en los mercados de materias primas, las expectativas de inflación y las condiciones financieras.
El pronóstico de referencia prevé un crecimiento mundial del 3.1% en 2026, que son 0.2 puntos porcentuales a la baja y del 3.2% en 2027, por debajo de los registros recientes cercanos al 3.4% en el periodo en 2024–2025, y una estabilización a mediano plazo, por debajo del promedio histórico (2000–2019), del 3.7%.
Mientras que la previsión estima es que la inflación general mundial -el aumento de precios de bienes y servicios- aumente hasta el 4.4% en 2026 y descienda hasta el 3.7% para 2027, lo que supone revisiones al alza para ambos años.
Para América Latina y el Caribe el crecimiento proyectado para este año es de 2.3%, menor a los 2.4% de 2025.
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FMI analiza duración del conflicto
Aunque el informe parte del supuesto que la duración, intensidad y alcance de la guerra serán limitados y que las disrupciones se disiparán a mediados de 2026, dada la volatilidad de la situación, complementa el pronóstico de referencia mundial con escenarios en los que el conflicto se prolonga o se amplía.
En ese sentido, un escenario desfavorable con aumentos mayores en los precios de la energía, el crecimiento mundial se ralentizaría aún más, hasta situarse en el 2.5% en 2026, y la inflación alcanzaría el 5.4%.
De llegar a ocurrir mayores daños en las infraestructuras energéticas de la región en conflicto, el crecimiento mundial se reduciría a apenas un 2% este año y la inflación general llegaría a más del 6% en 2027.
«El impacto en las economías de mercados emergentes y en desarrollo sería casi el doble que en las economías avanzadas», dice el FMI. En su informe también presenta algunas recomendaciones para los bancos centrales y autoridades de los distintos países.
Por ejemplo, sugiere que cuando se considere necesario un apoyo fiscal para proteger a los más vulnerables frente a shocks externos de gran intensidad, dicho apoyo deberá ser focalizado, oportuno y temporal; este deberá de financiarse con las dotaciones presupuestarias actuales mediante una reordenación de las prioridades del gasto.
También insta a los países a cooperar y adoptar medidas coordinadas para recuperar la estabilidad en las relaciones económicas internacionales, así como explorar oportunidades para mejorar la integración comercial.







