Durante muchos años, una figura inquietante comenzó a despertar curiosidad en distintas comunidades rurales de El Salvador y otros países de Latinoamérica. Se trataba del chupacabras, una supuesta criatura vinculada con la extraña muerte de animales de granja.
Los relatos surgían casi siempre de madrugada. Agricultores encontraban gallinas, cabras, perros y ganado sin vida.
En varias zonas, las historias comenzaron a repetirse con frecuencia. Los habitantes evitaban salir durante la noche y algunos afirmaban escuchar ruidos extraños cerca de los corrales.
«Había un montón de pánico porque hasta en tres partes seguidas se aparecía en la noche y dejaba el hecho visible. Los animales ahí quedaban tirados», dijo Roberto Parker, quien recordó lo que ocurría en aquellas noches.
Con el tiempo, la imagen del chupacabras tomó distintas formas. Algunas personas hablaban de una criatura pequeña y oscura. Otros describían un animal con púas y ojos brillantes moviéndose entre el monte.
Video/TCS/Reportaje elaborado por Alex Rivas.
«Era una especie pequeña que se miraba como si fuera un animal con púas en la espalda; era de un color oscuro. Decían que sus ojos se iluminaban mucho, así como una lamparita», expresó la maestra.
«El nombre no ha variado porque han tomado por lo que él más hace: chupar cabras y de ahí proviene», dijo Soledad Figueroa, quien reside en una de las zonas donde la historia cobró fuerzas.
El miedo recorrió municipios de Metapán, San Miguel, Usulután y La Unión. La incertidumbre aumentaba cada mañana con el hallazgo de más animales muertos.
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El misterio del chupacabras
Sin embargo, especialistas sostienen que muchos de estos casos tienen explicaciones naturales. Algunos ataques podrían relacionarse con perros salvajes o murciélagos.
«Los perros son animales que cuando andan en jauría y por instinto siguen o matan a presas y a veces solo las muerden y las dejan muertas y eso parece un ataque extraño. Hay murciélagos hematófagos, conocidos como el vampiro, que se alimentan de sangre y atacan principalmente al ganado y cabras. Las heridas son pequeñas y dan la impresión de que le han chupado toda la sangre», explicó el biólogo Rubén Sorto.
Además, expertos aseguran que la supuesta falta de sangre también tiene una explicación científica.
«Cuando un animal muere, la sangre puede acumularse internamente o se puede drenar hacia el suelo por las heridas que se le han hecho y, cuando llegan, puede interpretar que tal vez ya no tiene sangre el animal y que alguien se la chupó, pero muchas veces no se realiza una necropsia real que confirme eso», detalló Sorto.
Aunque existen explicaciones científicas, la historia del chupacabras continúa presente en la memoria de muchas comunidades salvadoreñas.
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