El Barcelona recibe este miércoles al Celta de Vigo en el Camp Nou en la jornada 33 de LaLiga, en una jornada en la que el Barça intentará amarrar la competición liguera ante un Celta que, como los blaugranas, se ha despedido de Europa y quiere reflotar a nivel doméstico.
El precedente de la primera vuelta refuerza el optimismo blaugrana, aunque también invita a la cautela. El Barça se impuso por 2-4 en Balaídos en un partido exigente, en el que tuvo que adelantarse hasta en tres ocasiones antes de sentenciar gracias al «hat-trick» de Robert Lewandowski.
El equipo de Hansi Flick, que no podrá contar con Andreas Christensen, Marc Bernal ni Raphinha por lesión, se aferra a su fortaleza en casa, donde ha firmado un pleno de victorias en LaLiga esta temporada. Un factor que le convierte en claro favorito para dar otro paso hacia el título, apoyado en la solidez colectiva y en el empuje de su afición.
Enfrente estará un Celta que llega sexto con 44 puntos y firmando la mejor temporada de su historia a domicilio, con 27 puntos sumados en 15 salidas y solo dos derrotas lejos de Balaídos. Un rendimiento que le permite soñar con Europa vía Liga y que le da argumentos para intentar asaltar un estadio en el que nadie ha puntuado este curso.
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