Cubrir una Copa del Mundo es el sueño de millones de aficionados al fútbol alrededor del planeta. Para el periodista deportivo Carlos Iraheta, ese sueño se ha convertido en una responsabilidad que está a punto de asumir por cuarta ocasión.
Con humildad y agradecimiento, Iraheta reconoce que recibir una acreditación para una cita mundialista representa mucho más que un logro personal.
«Primero el agradecimiento a Dios y después a la empresa porque confían en mi trabajo. Eso me lleva a ser responsable en todo lo que envíe y en todo lo que haga», expresó.

A las puertas de una nueva aventura mundialista, el enviado especial de Canal 4, asegura que la experiencia lo ha vuelto más exigente consigo mismo. Si bien recuerda que en sus primeras coberturas disfrutaba más del espectáculo como aficionado, hoy su prioridad es cumplir con los estándares y la calidad que exige el medio al que representa.
La llamada que cambió la vida de Carlos Iraheta
La historia de Iraheta en el periodismo deportivo comenzó de manera inesperada. Mientras trabajaba en la industria hotelera y participaba en programas radiales, recibió una llamada que cambiaría el rumbo de su carrera.

Tras destacar en un programa deportivo de radio, fue invitado a integrarse a la televisión en un segmento deportivo de TCS Plus. Aquel reto marcó el inicio de un camino que años después lo llevaría a cubrir los eventos más importantes del fútbol mundial.
«Me dijeron que necesitaban a un joven como yo para la televisión. Lo acepté porque era un gran reto y ahí fue donde me cambió todo», recordó.

Catar 2022: la experiencia que lo transformó
Aunque ha estado presente en varias Copas del Mundo, Iraheta considera que Catar 2022 fue la cobertura que más enseñanzas le dejó.
Según explica, asistir acreditado implica comprender que la prioridad es informar y no actuar como aficionado.
«Aprendí que no es ir a pasear. Aunque tengas a Messi a tres metros, estás ahí para trabajar. Hay reglas que debes respetar porque representas a un medio de comunicación», afirmó.
La experiencia también le permitió conocer de cerca la magnitud organizativa del torneo. Doha, la capital catarí, fue una de las ciudades que más lo impactó por su rápido desarrollo, su moderna infraestructura y la capacidad para albergar un evento de alcance global.

La entrevista que aún tiene pendiente
A pesar de las múltiples coberturas internacionales, existe una entrevista que todavía figura en su lista de pendientes: conversar con Lionel Messi.
Iraheta admite que intentó acercarse al astro argentino en diferentes ocasiones, pero las dinámicas de atención a medios durante los mundiales dificultan el acceso para periodistas de otros países.
«Fue la entrevista más difícil porque nunca la pude hacer. Ojalá algún día se dé», comentó.
Presenciar la historia en primera fila
Si hay un momento que permanece grabado en su memoria, es la final de Catar 2022 entre Argentina y Francia.
Para el periodista, aquel partido trascendió el resultado deportivo y se convirtió en un acontecimiento histórico que difícilmente podrá repetirse.
«Fue historia pura. Messi, Mbappé, una final que se definió en tiempo extra y penales. Para mí es la mejor final de todos los tiempos», aseguró.
La emoción fue tan intensa que incluso terminó llorando dentro del estadio.
«No era El Salvador quien jugaba, pero se siente algo diferente. Estar en una final de un Mundial es una emoción indescriptible», confesó.

Lo que las cámaras no muestran
Detrás de cada transmisión existen largas jornadas de trabajo, cambios de horario, cansancio físico y sacrificios personales que muchas veces pasan desapercibidos para la audiencia.
Durante Catar, Iraheta recuerda haber trabajado con fiebre, agotamiento y problemas de voz, sin dejar de cumplir con sus responsabilidades informativas.
«La gente me veía tranquilo en televisión, pero no sabía que estaba desvelado o enfermo. Hay mucho esfuerzo detrás de cada cobertura», explicó.
Por ello, asegura que la preparación para una Copa del Mundo comienza varios meses antes, tanto física como mentalmente, con entrenamiento, planificación y un itinerario detallado de trabajo.
Un mundial especial en lo personal
La próxima Copa del Mundo tendrá un significado especial para Iraheta. Recientemente conoció que será padre y, mientras realiza los preparativos para la cobertura, también vive una de las etapas más importantes de su vida personal.
Aunque reconoce que deberá ausentarse durante parte del embarazo de su esposa, destacando el apoyo incondicional que recibe.
«Ella entiende lo que significa este trabajo y me apoya completamente. Eso hace que esta cobertura tenga un ingrediente diferente», afirmó.

El legado que quiere dejar
Más allá de acumular mundiales en su trayectoria, Carlos Iraheta asegura que su principal objetivo es que la audiencia valore el esfuerzo y la dedicación que implica representar a un medio de comunicación en eventos de esta magnitud.
«No necesito demostrar quién soy. Lo importante es que la gente vea el esfuerzo y que, si después viene alguien que lo haga mejor que yo, me sentiré satisfecho», concluyó.
Con la misma emoción que sintió en su primera acreditación, pero con la experiencia de tres Copas del Mundo sobre sus hombros, Carlos Iraheta se alista para escribir un nuevo capítulo de su carrera desde el escenario más importante del fútbol internacional.
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