Lucas Gámez, el niño de 8 años de edad que estaba desaparecido tras el doblete sísmico del 24 de junio en Venezuela, fue encontrado este miércoles por rescatistas brasileños.
El cuerpo de Lucas permanecía entre los escombros del edificio Residencia Miramar en Caraballeda, La Guaira, junto a los cuerpos de sus tíos.
El niño, nacido en Argentina, cumplió 9 años el lunes 6 de julio, mientras sus padres y brigadas de rescatistas venezolanos e internacionales trabajaban para dar con su ubicación.
El día de la tragedia, Lucas estaba de visita y fue con sus tíos a la playa. Horas después regresaron al departamento cuando fueron sorprendidos por los terremotos de 7.2 y 7.5.
Desde ese día, sus padres lo buscaban y pedían ayuda para localizar al niño y a sus tíos. Misiones de rescatistas de diferentes países se unieron para buscar entre los escombros.
«Pudimos encontrar el cuerpo de Luquitas, no como queríamos, pero esto fue una batalla de fe y esperanza», dijo Marcos Gámez, padre de Lucas.
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Gámez aseguró que Lucas hablaba mucho de Dios y de Jesús. «Si Dios nos eligió a nosotros para esta tragedia, creo que es para dar un mensaje al mundo, a la humanidad, de que tenemos que reflexionar un poco sobre todo en temas de cualquier tipo de diferencia que podamos tener».
Además, agradeció a todas las personas que se involucraron en la búsqueda de su hijo. «Infinitas gracias a los bomberos, a los rescatistas de los diferentes países que estuvieron, a los trabajadores; a los que sacaban escombros con las uñas, a la Fuerza Armada que estuvo aquí también ayudando».






