El paisaje de la Laguna de Alegría ha cambiado. Hoy, una amplia superficie de terreno rodea el reducido cuerpo de agua que permanece en el cráter del volcán Tecapa. La emblemática Laguna de Alegría, departamento de Usulután, registra una considerable reducción en su nivel de agua.
Este descenso ocurre en un contexto de déficit de lluvias, altas temperaturas y la sequía meteorológica en el oriente del país.
“Sinceramente es primera vez siempre ha mantenido un nivel, un tanto cerca de este margen por esas piedras. Pero ahora sí es extremo, está por la carencia de lluvias, ha disminuido grandemente el volumen de agua”, dijo Clemente Campos, vecino del lugar.
Misma opinión expresó Ana Pérez, también habitante de los alrededores. “Prácticamente, todo este año no hemos visto una tormenta que sí, venga a decir hoy sí llovió fuerte. Ha estado lloviendo tal vez sus dos minutos, pero así son, así de paso”, dijo.
Y es que la llamada “Esmeralda de América”, como se conoce a esta laguna, presenta variaciones en su nivel a lo largo del año, según las lluvias, la evaporación y el agua que se filtra hacia el subsuelo.
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Pero cuando las precipitaciones son escasas, también disminuye el caudal de nacimientos, quebradas y ríos cercanos, afectando a las comunidades que dependen de ellos. Para familias como la de Ana, la falta de agua ya representa un gasto que pesa en el bolsillo.
“Trabajamos, pero cubrimos unas cosas y son necesarias. Otras nos afectan mucho. Estamos comprando dos pilones de agua que hicimos. Nosotros son cinco barriles cada dos semanas. Se gana $114 en la finca y gastamos $48 a la semana. Es un gasto, más la alimentación”, comentó.
Especialistas en medio ambiente explican que este cuerpo de agua puede recuperar su nivel incluso meses después de las lluvias, porque parte del agua tarda en filtrarse y llegar hasta ella.
“Imagínense, así como está ahora va a bajar más, pero es porque no ha llovido. Entonces, si llegara a llover después de aquí a septiembre, un tiempo que caigan como temporal puede llegar a subir, pero si no se va a mantener así”, expuso Juan del Carmen Martínez, de la Unidad Ambiental.
Por ahora, la Laguna de Alegría en Usulután, sigue perdiendo terreno frente a la falta de lluvias. Si las precipitaciones no llegan con suficiente intensidad, el espejo de agua podría seguir reduciéndose en las próximas semanas.
Con reportes de Lissette Santamaría, periodista de El Noticiero






