La ropa que no se seca correctamente o permanece almacenada en espacios húmedos puede acumular microorganismos que, al entrar en contacto con la piel, pueden favorecer diferentes afecciones.
La especialista en micología (rama de la biología y la microbiología que estudia los hongos) de la Universidad de El Salvador, Esmeralda Esquivel, explicó que los hongos requieren determinadas condiciones de humedad y temperatura para desarrollarse, factores que pueden encontrarse con facilidad en climas tropicales.
Además, algunos tipos de hongos pueden actuar como organismos alergénicos y su proliferación aumenta durante la época lluviosa, especialmente cuando existen condiciones de humedad persistente.
¿Cómo puede la ropa húmeda afectar la piel?
El contacto frecuente con ropa húmeda o con sudor puede favorecer la aparición de problemas dermatológicos.
La dermatóloga clínica Carmen Leal explicó que estas condiciones pueden predisponer a infecciones bacterianas, como la foliculitis, que puede manifestarse mediante pequeñas pústulas similares al acné, principalmente en zonas como la espalda.
Asimismo, pueden presentarse infecciones por hongos que provocan lesiones o manchas en la piel, las cuales pueden adquirir tonalidades más oscuras o más claras y aparecer principalmente en áreas como el pecho y la espalda.
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Foto tomada de pexels.com/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
¿Cómo prevenir la aparición de hongos en la ropa?
Los especialistas recomiendan mantener una adecuada higiene de las prendas y evitar que permanezcan húmedas durante períodos prolongados.
Entre las principales medidas están:
- Lavar las prendas de vestir antes de utilizarlas por primera vez.
- Secar completamente la ropa, preferiblemente al sol o utilizando una secadora.
- Evitar guardar prendas que aún estén húmedas.
- No utilizar ropa que presente signos visibles de hongos.
- Mantener los espacios donde se almacena la ropa limpios y secos.
Si una prenda presenta manchas, mal olor o signos de humedad persistente, lo recomendable es evitar utilizarla hasta asegurarse de que esté correctamente limpia y seca.
De esta manera, mantener las prendas libres de humedad y almacenarlas adecuadamente puede ayudar a reducir el riesgo de proliferación de hongos y prevenir posibles afecciones en la piel.
*Con información de Leslie Solito, periodista de TCSN*






