Cada 2 de julio se celebra el Día Mundial del OVNI (Objeto Volador No Identificado), una fecha que reúne a investigadores, aficionados y curiosos para reflexionar sobre uno de los mayores enigmas de la historia moderna y la posibilidad de vida fuera de la Tierra.
Entre expedientes desclasificados, avistamientos famosos y relatos que también han surgido en El Salvador, el fenómeno continúa despertando preguntas para las que aún no existe una respuesta definitiva.
¿Por qué se celebra el Día Mundial del Ovni?
La fecha coincide con el aniversario del avistamiento en Roswell ocurrido en 1947 en Nuevo México, Estados Unidos.
En ese entonces, un objeto cayó en un rancho cercano. Inicialmente, las autoridades militares informaron que habían recuperado un «platillo volador», aunque poco después señalaron que se trataba de un globo meteorológico. Décadas más tarde, el gobierno estadounidense explicó que los restos pertenecían al Proyecto Mogul, un programa secreto de vigilancia.
Aun así, el caso dio origen a numerosas teorías sobre una posible visita extraterrestre y convirtió a Roswell en un referente de la ufología.
Avistamientos que marcaron la historia
Además de Roswell, otros episodios captaron la atención internacional. Uno de ellos ocurrió el 13 de marzo de 1997, cuando miles de personas reportaron las llamadas «Luces de Phoenix», una formación de luces que cruzó el cielo de Arizona y cuyo origen sigue siendo debatido.
También destacan los supuestos avistamientos registrados durante el eclipse solar en México en 1991 y otros reportes documentados en distintas partes del mundo.
En los últimos años, el Gobierno de Estados Unidos ha desclasificado información relacionada con los llamados Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP).
El Salvador también tiene sus historias
En El Salvador, los relatos sobre presuntos avistamientos forman parte de la memoria popular desde hace décadas.
Entre los lugares más mencionados figuran el lago de Ilopango, el cerro de Guazapa, el volcán de San Salvador y algunas zonas del occidente del país. En estos sitios las personas aseguran haber observado luces o movimientos inusuales en el cielo.
Recientemente, una cámara de TCS instalada en el volcán de San Salvador captó un objeto luminoso que ascendió rápidamente sobre el cielo capitalino.
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Misterio continúa
Aunque muchos avistamientos terminan explicándose por fenómenos atmosféricos, satélites, drones o aeronaves, algunos casos permanecen sin una respuesta definitiva.
Esa incertidumbre mantiene vivo el interés por un fenómeno que, cada 2 de julio, invita nuevamente a miles de personas a levantar la vista al cielo en busca de respuestas.
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