Cali cerró este viernes las labores de búsqueda, rescate y recuperación de víctimas del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el suroeste de Colombia. La decisión llegó tras localizar a la última persona que permanecía bajo un edificio colapsado. La emergencia dejó más de 300 fallecidos en Cali, según el balance oficial.
Durante la emergencia, los equipos de socorro rescataron con vida a 88 personas. Además, más de 1,500 resultaron heridas y 50 permanecen hospitalizadas en centros asistenciales de la ciudad.
Ahora, la atención se concentrará en una nueva etapa de recuperación. Las autoridades priorizarán la demolición de estructuras que representan riesgo, el retiro de escombros y la reconstrucción de la infraestructura afectada.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, calificó el cierre de las operaciones como un «momento importante y doloroso para la ciudad». También agradeció el trabajo de rescatistas, voluntarios, fuerza pública y personal médico.
La emergencia generó una fuerte afectación habitacional. Más de 15,000 hogares reportaron pérdidas relacionadas con sus viviendas y esperan las primeras ayudas económicas anunciadas por el Gobierno.
Te podría interesar
Además, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, anunció que priorizarán la entrega de los llamados «auxilios de vida». Los recursos serán canalizados mediante la Unidad de Gestión del Riesgo hacia las comunidades afectadas.
La reconstrucción podría extenderse durante varios años. Eder estimó esta semana que la recuperación de Cali podría tardar unos tres años.
Te podría interesar: Venezuela reutilizará escombros de terremotos para reconstrucción






