¿Sabía usted que algunas dificultades para mantener la atención pueden tener distintas causas y no siempre están relacionadas con un trastorno?
Una de ellas es el síndrome de desconexión cognitiva, un conjunto de características que puede pasar desapercibido y que suele confundirse con otras condiciones.
Las personas que presentan estas características pueden pasar largos periodos distraídas en sus pensamientos, tener dificultades para mantener el ritmo de una conversación o necesitar más tiempo para procesar determinada información.
El psicólogo Óscar Vásquez explica que este síndrome está relacionado con el exceso de soñar despierto, la desatención y una mayor lentitud para comprender o procesar determinados estímulos.
«Es un conjunto de síntomas, de características que llevan a este exceso de soñar despierto, de traernos a los pensamientos de soñar despiertos, junto con una desatención (…) y también tiene la característica de tener una lentitud cognitiva, de comprender las cosas lento», explicó Vásquez.
La desconexión cognitiva puede confundirse con otras condiciones
Parecer distraído, tardar en responder o perder el hilo de una conversación puede confundirse con otras dificultades relacionadas con la atención.
El neurólogo Ernesto Cornejo señala que anteriormente estas características eran consideradas dentro de otros cuadros relacionados con la atención, pero actualmente existe una discusión entre grupos de expertos para diferenciarlas.
«Antes englobaba de una forma o un subtipo del trastorno de déficit de atención, pero ahora las discusiones de los grupos expertos han dividido esto como un trastorno aparte», indicó Cornejo.
Por su parte, Vásquez explica que una de las diferencias está en el origen de la distracción.
«La gran diferencia está en que, en la desconexión cognitiva, la atención viene de un estímulo interno, por un pensamiento interno», señaló el psicólogo.
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¿Cuáles son sus principales características?
La desconexión cognitiva no necesariamente significa que una persona tenga falta de interés. Algunas señales pueden aparecer de manera recurrente y comenzar a afectar actividades cotidianas. Entre ellas se encuentran:
- Dificultad para mantener la concentración
- Perder el hilo de las conversaciones
- Olvidar tareas o actividades
- Permanecer largos periodos inmerso en los pensamientos
- Necesitar más tiempo para procesar información
- Presentar fatiga con facilidad
- Responder de manera más lenta ante determinados estímulos
Cornejo también señala que pueden presentarse características relacionadas con la actividad motora.
«Cuando se asocia a condiciones motoras, el síndrome se caracteriza por ser más lento en sus movimientos. También en tener fatiga muy rápida; se cansa muy fácil en las actividades durante el día», explicó.
Según el especialista, estas personas pueden ser menos impulsivas y reactivas ante los estímulos del entorno, así como presentar mayor dificultad para tomar acción frente a situaciones que requieren una respuesta rápida.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Estar distraído ocasionalmente forma parte de la vida cotidiana. Sin embargo, cuando la sensación de desconexión se vuelve frecuente y comienza a interferir con las actividades diarias, las relaciones personales o el desempeño, es recomendable buscar una evaluación profesional.
Identificar qué está provocando estas dificultades permite conocer mejor la situación y determinar qué tipo de orientación puede necesitar la persona.
*Con información de Kevin Díaz, periodista de TCSN*






