Restaurar imágenes religiosas es un oficio que combina arte, paciencia y un profundo respeto por el patrimonio cultural.
Ana María Aguilar, una joven santaneca de 23 años, ha convertido esta labor en su vocación, dedicándose desde hace más de seis años a devolver el esplendor a imágenes religiosas que forman parte de la fe y la historia de muchas comunidades.

Foto TCS/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Su interés por el arte sacro nació desde temprana edad, motivada por las pinturas y esculturas que observaba en diferentes iglesias. Ese gusto la llevó a especializarse en la restauración de imaginería religiosa, un trabajo que inició formalmente en 2020, cuando la contactaron para intervenir varias imágenes de una comunidad rural.

Foto TCS/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Ana María ha perfeccionado técnicas de policromado y encarnado, logrando acabados que imitan de forma natural la piel de las esculturas.

Foto TCS/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Con este nivel de detalle ha convertido cada una de sus restauraciones en un proceso artístico que busca respetar la esencia original de las piezas.
Te podría interesar: ¿Alguna vez ha probado el caldo de guineo?
Joven se especializa en restauración de imágenes
Al no existir una escuela especializada en restauración en El Salvador, se convirtió en autodidacta.
Sin embargo, también ha contado con la guía del maestro de arte William Ortiz, quien destaca la calidad de su trabajo y el cuidado con el que selecciona materiales y técnicas para cada intervención.
Uno de los escenarios donde su labor cobra mayor importancia es la Catedral de Santa Ana. Durante las Fiestas Julias, Ana María participa junto a otros restauradores en el mantenimiento y conservación de las imágenes religiosas del templo, contribuyendo a preservar este patrimonio para las futuras generaciones.

Foto TCS/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Gracias a la calidad de su trabajo, personas de distintos departamentos del país buscan sus servicios para restaurar y dar mantenimiento a imágenes religiosas, consolidando una trayectoria que mantiene viva una tradición artística y espiritual de gran valor para El Salvador.
*Con información de Kevin Díaz, periodista de TCSN*






