Cuando un vehículo comienza a expulsar humo por el escape, su color puede ser una pista de lo que ocurre en el motor. Aunque en algunos casos puede tratarse de una condición momentánea, una emisión constante podría advertir sobre una falla mecánica.
El humo negro suele estar relacionado con una combustión con exceso de combustible. De acuerdo con el mecánico Moisés Castillo, puede presentarse tanto en vehículos diésel como de gasolina.
Este problema también puede provocar mayor consumo de combustible e inestabilidad en el funcionamiento del vehículo, por lo que es recomendable realizar una revisión.
Mientras que el humo blanco puede estar relacionado con la quema de refrigerante dentro del motor, aunque su interpretación depende de las condiciones en las que aparece y del tipo de vehículo.
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En motores diésel también puede estar asociado con una combustión inadecuada o exceso de combustible.
Cuando el humo presenta una tonalidad azulada, una de las principales sospechas es que el motor esté quemando aceite.
¿Cuándo llevar los vehículos al taller?
Axel Azahar, experto en mecánica, explica que esto puede estar relacionado con desgaste interno del motor o de componentes como válvulas, lo que puede provocar un consumo elevado de aceite.
Azahar recomienda prestar atención cuando el humo aparece constantemente, aumenta al acelerar, está acompañado de olores extraños; se presenta junto con pérdida de potencia, o coincide con un aumento en el consumo de aceite o combustible.
Una revisión mecánica a tiempo puede ayudar a identificar el origen de la emisión y evitar que una falla termine provocando daños mayores en el motor.
El color del humo no permite diagnosticar por sí solo una avería, pero sí puede funcionar como una señal de alerta para revisar el vehículo.
*Con reportes de Kevin Díaz, periodista de Kevin Díaz*






