Un ayote que crecía en su casa despertó un recuerdo de infancia en Génesis Guzmán: la canción de cuna de su abuela. Así cobraron vida los “Niños cabeza de ayote”, figuras de arcilla nacidas de un recuerdo.
“El año pasado se sembró ayote en el patio de la casa y yo fui viendo el proceso cuando iban creciendo y llegó a un punto en que literalmente eran cabecitas y me recordó a la canción que en casa mi abuela me la cantaba, la de: «Dormite, mi niño, cabeza de ayote» y se me ocurrió materializarla”, explicó Génesis.
Video/TCS/Reportaje elaborado por Raquel Castaneda.
La artesana viste a los «Niños cabeza de ayote» con prendas hechas a mano, desde pequeñas camisas hasta coloridos overoles. Cada pieza lleva detalles cuidadosamente trabajados, pensados para darle personalidad a cada personaje y hacer que sus figuras destaquen.
Además, observa las formas de los ayotes para crear figuras distintas. “He visto las diferentes formas de los ayotes y me pareció bonita esa idea, de no solo quedarme con una sola clase de ayote, sino hacerlos diferentes”, destacó.
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Génesis estudia Ingeniería Química y combina su formación con el arte. Su madre, Marisol Romero, expresa orgullo por el talento autodidacta de Génesis. Ahora, ella diseña un libro de colorear para mantener viva la tradición de los «Niños cabeza de ayote».
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