Las barreras vivas son una alternativa natural que ayuda a proteger los suelos de la erosión, reducir el impacto del viento, delimitar terrenos y favorecer la conservación de los cultivos. Estas consisten en la siembra estratégica de plantas con raíces profundas que contribuyen a mantener la estabilidad del terreno.
La ingeniera agrónoma, Emma García explica que las barreras vivas son «principalmente la siembra de una especie de plantas que tienen raíces profundas… y estas se siembran atravesando la pendiente del terreno para retener el suelo y evitar que haya un arrastre por lluvias o por erosión».
La elección de las especies dependerá del objetivo que se busque y de las características del lugar donde serán sembradas. El experto en plantas, Mauricio Lucero recomienda utilizar especies como «Gardenias, Santa Eugenia, Cheflera, Duranta Limón», ya que son resistentes y pueden emplearse tanto para decoración como para formar barreras naturales.
Por su parte, García también destaca el uso del «Vetiver» al señalar que sus raíces son muy profundas y se sujetan al suelo, además de sugerir especies comestibles o medicinales como «Zacate de limón, las Musáceas y el Izote» para quienes buscan combinar protección con otros beneficios.
Ambos destacan que, además de seleccionar las especies adecuadas, es indispensable brindarles los cuidados necesarios para garantizar su desarrollo. Lucero recomienda humedad, riego moderado y abono, y agrega que las plantas de flores requieren fumigación preventiva cada mes y, si es curativa, debe hacerse más constante.
Antes de implementar una barrera viva, se aconseja definir cuál será su finalidad y conocer las características del terreno. De esta manera, se seleccionarán las especies más adecuadas y obtener mejores resultados.
*Con reportes de Sofía Recinos, periodista de TCSN*






