Al comenzar una rutina de ejercicios o asistir por primera vez a un gimnasio, es común cometer errores que pueden afectar el progreso e incluso poner en riesgo la salud.
El entrenador Carlos Jiménez señaló que uno de los principales errores es iniciar sin un objetivo claro y asegura que muchas personas llegan a entrenar sin orientación profesional y pretenden levantar pesos que no están adaptados a su condición física, lo que provoca que se pierda la técnica correcta.
El experto sostiene que cuidar la ejecución de los ejercicios es más importante que aumentar el peso, ya que una mala técnica incrementa el riesgo de lesiones.
La disciplina y el conocimiento del propio cuerpo son claves para lograr resultados. Alessandra Escamilla, quien practica ejercicio de forma constante, relató que al inicio desconocía qué ejercicios le convenían y con qué frecuencia debía realizarlos, lo que la llevaba a pasar hasta dos horas y media en el gimnasio.
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Tras recibir orientación, logró optimizar su entrenamiento, reduciendo el tiempo a sesiones de 45 minutos más 15 minutos de entrenamiento de alta intensidad, obteniendo mejores resultados.
El ejercicio también se convierte en un aliado para la salud cuando se practica de manera constante y en familia.
Ana Ruth Perdomo, quien realiza actividad física junto a sus seres queridos, comentó que comenzaron a ejercitarse hace entre ocho y diez años, y que incluso su hija los acompaña durante las vacaciones, lo que ha fortalecido la constancia y el hábito. Esta práctica compartida permite mantener la motivación a lo largo del año.
Antes del ejercicio se debe hacer un calentamiento
Expertos advierten que otro error frecuente es omitir el calentamiento adecuado antes de entrenar. Jiménez explicó que los músculos no están preparados de inmediato para el esfuerzo físico y que calentar no significa solo estirar, sino realizar movimientos similares a los ejercicios que se ejecutarán, utilizando poco peso para activar la zona que se trabajará, como sentadillas o extensiones de cuádriceps en el caso de las piernas.
Iniciar una rutina de ejercicio de forma responsable, con metas realistas, orientación profesional y hábitos adecuados, no solo ayuda a prevenir lesiones, sino que también permite mantener la motivación y convertir la actividad física en un hábito saludable a largo plazo.









