Durante las vacaciones, los horarios del sueño suelen alterarse debido a que en ese período las familias planean distracción fuera de casa sin compromisos laborales o académicos.
La neurofisióloga clínica, Patricia Perla y Perla señala que este proceso requiere adaptación, ya que el cerebro necesita tiempo para regular nuevamente los ciclos de sueño. «Nuestro cerebro necesita un tiempo de adaptación del ritmo circadiano (reloj biológico del sueño), usualmente son entre tres a siete días. El cambio debe ser progresivo pero constante y disciplinado».
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Además, la experta recomienda retomar la rutina de manera gradual y evitar factores que alteren el descanso. «Es bien importante que empecemos a ordenar de una forma progresiva nuestros horarios de sueño. Se recomienda entre 15 a 30 minutos cada día, evitar el uso de pantallas, dispositivos electrónicos, así como el exceso de estimulantes como cafeína, chocolate y dulces al menos una o dos horas antes de irnos a la cama».
También aconseja exponerse a la luz solar, evitar siestas prolongadas y mantener horarios estables para dormir y despertar, como medidas clave para cuidar el sueño nocturno.
*Con información de Sofía Recinos, periodista de TCSN*






