Representantes de Comandos de Salvamento de El Salvador conmemoraron esta mañana el 40 aniversario del terremoto del 10 de octubre de 1986.
Como es su tradición, colocaron una ofrenda floral en el lugar donde estuvo el edificio Rubén Darío, en San Salvador.
A las 11:49 de la mañana, un potente sismo sacudió la capital durante unos 10 segundos ese 10 de octubre. Aunque su magnitud fue de 5.7, su poca profundidad y su cercanía hizo que muchos edificios colapsaran. El saldo fue fatal: 1,530 fallecidos.
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Sin herramientas adecuadas, pero con la voluntad de ayudar, muchos socorristas se sumaron a las tareas de rescate.
«Estos recuerdos que nos traen son recuerdos demasiado duros», dijo Roberto Cruz, director ejecutivo de Comandos de Salvamento.

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«En aquellos momentos, ya lo dijimos, no teníamos capacidad, no teníamos nada. Éramos un grupo de rescatistas y así éramos llamados. Lo que hacíamos era la manera de tratar de apoyar, de ayudar, eso era todo», recordó.
No obstante, ahora la situación ha cambiado y se ve reflejada en la capacidad del equipo, ya que muchos de ellos forman parte del grupo USAR de Búsqueda y Rescate. Los equipos de Comandos también se capacitan para trabajar dentro y fuera del país.
«La cantidad de sismos que hay a nivel nacional, a nivel internacional, a nivel mundial en estos últimos meses ha venido creciendo. ¿Qué significa esto? Que tarde o temprano podemos tener otro sismo como el de 1986», expresó.
Y señala que cada 10 de octubre recuerdan la memoria de los compañeros que trabajaron en ese lugar para recuperar los cuerpos de las víctimas.







