El Huesca ante Zaragoza ha terminado con violencia, cuando el portero Esteban Andrada se fue al centro del campo para protestar una doble caída de jugadores del equipo de Navarro en el área.
El colegiado iba a mirar la pantalla cuando se produjo el empujón del meta al capitán del Huesca por el que le sacó la segunda amarilla a Andrada, quien se dirigió en dirección a Pulido para propinarle un puñetazo con el que tumbarlo sobre el césped. El golpe le provocó que se le hinchara la cara y se le pusiera un ojo morado. Acto seguido, Jesús Álvarez agarró al meta argentino tras la agresión y se armó la montonera.
Posible sanción al portero del Zaragoza
Según especialistas arbitrales, la sanción a la que se expone Andrada iría de 4 a 12 partidos, más uno por la doble amarilla, no obstante, en este tipo de acciones, el Comité de Disciplina tiene que ir a lo máximo por el bien de la competición».
El artículo 103 recoge dentro del apartado de agresiones los siguientes supuestos:
«Agresiones 1: Agredir a otro/a, sin causar lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, la circunstancia de que la acción tenga lugar estando el juego detenido o a distancia tal de donde el mismo se desarrolla que resulte imposible intervenir en un lance de aquel, se sancionará con suspensión de 4 a 12 partidos».
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