Las altas temperaturas de esta temporada aumentan el riesgo de sufrir una insolación, especialmente durante actividades al aire libre. La exposición prolongada al sol puede afectar la capacidad del cuerpo para regular su temperatura y provocar complicaciones que requieren atención oportuna.
Durante el período vacacional, muchas personas aprovechan para realizar actividades como caminatas, paseos o recorridos en espacios abiertos; sin embargo, permanecer demasiado tiempo bajo el sol puede favorecer la aparición de golpes de calor o insolaciones.
El médico general Nelson Masis explica que una insolación ocurre cuando el organismo pierde la capacidad de regular adecuadamente su temperatura. «Es cuando el cuerpo ya no tiene la forma de regular su temperatura por sí solo. En este caso serían la transpiración y los mecanismos que va a tener».
¿Cuáles son los síntomas de una insolación?
Reconocer las señales de alerta es clave para actuar a tiempo. Entre los síntomas más comunes se encuentran la irritabilidad, sensación de sofocación, agotamiento, somnolencia y cambios en la sudoración.
Según Masis, en casos más avanzados la persona puede presentar descompensación e incluso llegar al desmayo. «Van a estar desesperados, sofocados. Dependiendo, inclusive, van a estar en un punto en el que el sudor empieza a disminuir; van a tener una tendencia a estar somnolientos o empiezan ya con la descompensación y se van a desmayar».
¿Qué hacer ante una insolación?
Ante los primeros signos de una insolación, actuar de manera rápida puede evitar que la condición empeore. El paramédico Alexis Barrera, del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Cruz Roja Salvadoreña, recomienda trasladar a la persona a un lugar fresco y ayudar a disminuir su temperatura corporal.
«Lo mejor sería aislarla en un lugar un poco más fresco. De ser posible, si tiene muchas prendas de ropa, podría aflojar algunas; no completamente desnudarla, sino que se pueda refrescar un poco más. Si la persona está consciente podemos brindarle agua y también ayudar con paños húmedos, colocándolos en el cuerpo para ayudar a la termorregulación», indicó.
Para reducir el riesgo de sufrir una insolación, los especialistas recomiendan evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de mayor intensidad, mantenerse hidratado y prestar atención a cualquier cambio en el estado físico.
Tomar medidas preventivas y reconocer los primeros síntomas puede marcar la diferencia para evitar complicaciones y disfrutar de las actividades al aire libre de manera segura.
*Con información de Leslie Solito, periodista de TCSN*






