Tras quedar la princesa heredera Mette-Marit envuelta en la polémica por la difusión de documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, este 6 de febrero, la Casa Real de Noruega publicó un comunicado oficial.
En el documento, la princesa expresó su arrepentimiento, rechazó de forma rotunda los abusos cometidos por Epstein y pidió comprensión mientras atraviesa una situación personal difícil.

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En la declaración, Mette-Marit aseguró que lamenta profundamente no haber comprendido a tiempo qué tipo de persona era Epstein. Reconoció que su relación con él fue un error y ofreció disculpas tanto a la ciudadanía noruega como a la Familia Real, especialmente al rey y a la reina, por haberlos decepcionado. El palacio reiteró que no existen acusaciones penales en su contra.
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La princesa heredera también manifestó su solidaridad con las víctimas y afirmó que nunca habría tenido contacto con Epstein si hubiera conocido la gravedad de sus crímenes. Añadió que asume la responsabilidad por no haber investigado sus antecedentes con mayor profundidad y calificó su falta de criterio como vergonzosa.
Según el comunicado, el contacto con Epstein se cortó definitivamente en 2014, en parte porque la princesa percibió que él intentaba utilizar su vínculo con ella en contra de otras personas. Las reuniones se dieron en contextos sociales, principalmente en Estados Unidos, y siempre con la presencia de terceros.

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Una de ellas ocurrió en la residencia de Epstein en Palm Beach, donde Mette-Marit se alojó durante cuatro días junto a un amigo. La Casa Real subrayó que nunca visitó la isla privada del empresario y que no recibió dinero suyo.








