El uso de la Inteligencia Artificial (IA), si bien ha venido a hacer eficiente diferentes tareas, procesos, productividad y resultados, también genera serias preocupaciones por los costos en el impacto cognitivo, a corto, mediano y largo plazo.
Pero, ¿Qué es impacto cognitivo? Pues no son más que nuestros procesos mentales, percepciones y marcos culturales que dan forma a nuestra comprensión con respecto al medio ambiente y a nuestras acciones.
¿Y qué tiene que ver la Inteligencia Artificial con esto? Esque una dependencia excesiva de este tipo de tecnologías, podría generar un «atropello cognitivo»; es decir, paradójicamente en lugar de ayudarnos, a través de la IA se podrían mermar las capacidades humanas inherentes.
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«La paradoja de la descarga cognitiva es que entre más usas Inteligencia Artificial para sustituir tu pensamiento, menos vas a pensar», dijo en un primer momento Rodolfo Salazar, CEO de QUDOX, experto en tecnología y pionero en IA.
Si bien la IA puede utilizarse como una herramienta para la eficiencia y la expansión de las capacidades; también, puede comprometer la agilidad mental y generar un impacto en diferentes etapas de la vida.
«Un estudio mostró que puedes perder en 6 meses, hasta el 15 % de tus habilidades de resolución de problemas por el uso de la IA… pero no es cualquier uso: es que tú sustituyas tu forma de pensar», subrayó el CEO de QUDOX, en Frente a Frente, de TCS.
Y es que la Inteligencia Artificial debe verse como un puente tecnológico, para amplificar la capacidad humana. Para ello, la IA debe de tener una base de aprendizaje, por lo que el respaldo y el buen contexto humano es fundamental.
IA: sin sentido de la verdad
«La Inteligencia Artificial (IA) no tiene un sentido de la verdad, la verdad no significa nada para la IA… se entrenó con un montón de datos, se entrenó para decir cosas que podrían parecer que tenían sentido», apuntó Rebeca Salazar, antropóloga digital, gerente de consultoría en QUDOX y especializada en transformación digital e IA.
Un estudio presentado el año pasado en Estados Unidos, reveló que el 83 % de usuarios de ChatGPT, no pudieron recordar puntos clave o incluso una sola frase de sus propios ensayos, que supuestamente habían «escrito» minutos antes.
Video/TCS.
«Se ha descubierto que el cerebro tiene plasticidad y la plasticidad del cerebro hace que: lo usas o lo pierdes. Si lo usas más, vas a tener mucha más potencia en tu cebrero», destacó Rodolfo Salazar.
Por ese motivo es que los modelos de lenguaje a gran escala (LLM, por sus siglas en inglés) podrían afectar, particularmente, el aprendizaje de usuarios más jóvenes; esto, debido a que sus conexiones neuronales están en etapas cruciales de desarrollo.
«Tenemos que utilizar la IA para ser más rápidos y con mejor calidad el trabajo que ya hacemos. ¿Cómo lo podremos hacer? Con un buen promt, con indicaciones que vienen desde nuestra propia experticia: el contexto que tenemos empresarial, el contexto de las personas con las que nos movemos, un rol específico para diferentes cosas», djo Rebeca Salazar.
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