Algunas personas, ya sea por falta de tiempo u otras razones, suelen omitir el desayuno o retrasarlo, incluso hasta combinarlo con el almuerzo. Sin embargo, este hábito puede tener efectos negativos en la salud.
El desayuno representa la primera oportunidad del día para aportar energía al cuerpo antes de iniciar las actividades laborales o académicas. Pero, ¿qué consecuencias puede tener saltarse esta comida?
El endocrinólogo Rafael Orellana advierte que no desayunar puede afectar los niveles de glucosa en la sangre, provocando cansancio, debilidad y dificultad para concentrarse. Además, el hígado debe compensar liberando glucosa, lo que puede generar agotamiento e incluso riesgo de hipoglucemia.
Los especialistas señalan que omitir el desayuno puede provocar problemas digestivos, como aumento de la acidez gástrica, gastritis o úlceras, por lo que esta comida es clave dentro de una alimentación equilibrada.
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El desayuno y el rendimiento diario
La nutricionista Sofía Escobar señala que el desayuno es la «primera gasolina del día», ya que proporciona la energía necesaria para un mejor rendimiento físico y mental.
Según indica, las personas que no desayunan suelen rendir menos durante la jornada y presentar más antojos, especialmente de alimentos dulces.
El desayuno no debe omitirse, ya que mantener una alimentación balanceada desde la mañana es fundamental para cuidar la salud, mejorar el rendimiento y prevenir problemas a largo plazo.
¿Cómo desayunar cuando el tiempo es limitado?
Según los expertos, cuando la falta de tiempo es un obstáculo, existen opciones rápidas y nutritivas, como: la leche con avena, batidos o suplementos de proteína, sándwiches de atún o jamón de pavo.
*Con información de Kevin Díaz, periodista de TCSN*








