En los primeros meses de vida, cada estímulo cuenta para el desarrollo de los bebés. Actividades como la matronatación han ganado popularidad por sus múltiples beneficios tanto físicos como emocionales. Pero, ¿desde qué edad puede iniciar un bebé y cuánto tiempo deben durar las sesiones?
Lo que para muchos comienza como temor al agua puede convertirse en un espacio de confianza, juego y aprendizaje. La matronatación es una modalidad de la natación en la que los bebés ingresan al agua acompañados de sus padres, fortaleciendo el vínculo afectivo.
De acuerdo con expertos, el objetivo no es que el bebé aprenda a nadar, sino que desarrolle habilidades básicas en el entorno acuático. La educadora acuática y experta en matronatación, María Delmy Martínez explica que esta práctica facilita el aprendizaje futuro de la natación.
«Se le desarrollan habilidades que, al ingresar entre los cuatro y cinco años, harán más fácil que el niño aprenda a nadar o desplazarse por sí solo. Además, se trabaja al 100% la parte sensorial, porque aunque sea un bebé, también puede experimentar estrés», manifestó.
Beneficios de la matronatación
Otro de los beneficios destacados es el fortalecimiento del sistema inmunológico. La especialista en estimulación temprana, Francy Dimas señala que el contacto con el agua mejora el esquema corporal, la resistencia física y la coordinación. «Los beneficios incluyen mayor movilidad de brazos y piernas, mejora en la respiración y un impacto positivo en el sistema inmunológico».
Además, la matronatación no solo beneficia a los bebés, sino también a los padres, ya que fortalece el vínculo y genera mayor seguridad en el entorno acuático. «Para mamá, hay una mayor conexión con su niño y más confianza dentro del agua, preparándolo para situaciones como estar en una piscina, donde al menos pueda flotar o desenvolverse», agregó Dimas.
Las sesiones se adaptan según la edad del bebé y priorizan el juego y la estimulación sensorial. Por ejemplo, para bebés de dos a seis meses tienen una duración aproximada de 20 minutos, mientras que de seis meses en adelante pueden extenderse hasta 40 minutos.
En cuanto a la edad para iniciar, los especialistas recomiendan comenzar desde los cuatro meses, cuando el bebé está en condiciones de recibir estimulación tanto sensorial como motriz dentro del agua.
«Lo primero que trabajamos es el chapoteo con manos y pies, para que el bebé se familiarice con el entorno, ya que al inicio no es consciente de dónde está. A partir de ahí, estimulamos su desarrollo psicomotor», explicó Martínez.
Especialistas coinciden en que la matronatación es una herramienta valiosa para el desarrollo temprano, siempre que se realice bajo supervisión profesional y en espacios adecuados, garantizando así la seguridad y bienestar de los más pequeños.
*Con información de Damaris Gómez, periodista de TCSN*







