Las micro y pequeñas empresas, las unidades económicas de producción, de comercio o servicios en El Salvador, mejor conocidas como MYPES, son ese pilar tan fundamental y clave de la economía en El Salvador. Y, esas mismas son las que de manera pujante mantienen un alto nivel de confianza.
«La MYPE es un pilar de la economía en El Salvador que aporta el 48 % del PIB. La buena noticia es que la MYPE ha iniciado el 2026 con un alto nivel de confianza, el mayor para un segundo trimestre desde el 2020; por lo tanto, existe una ventana de oportunidad de fortalecer la capacidad de producir y la competitividad de la MYPE para que El Salvador se encamine a un crecimiento económico inclusivo», dijo Rafael Pleitez, vocero del Observatorio MYPE de la Fundación de Apoyo Integral (FUSAI).
Durante la entrevista de Frente a Frente, de Telecorporación Salvadoreña (TCS) se presentó el Informe Dinámica Empresarial MYPE, segundo trimestre 2026.
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En este reporte se detalla que la MYPE alcanzó el mayor nivel de confianza empresarial en 2026 para un segundo trimestre, desde que inició su medición en 2020.
A su vez, se destaca que la economía salvadoreña creció un 4.8 % en el primer trimestre de 2026, siendo una tasa equivalente a más del doble del promedio registrado en los primeros trimestres de los últimos 17 años, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
Confianza de las MYPES
Acá, la construcción, el turismo y las remesas destacan como dinamizadores de la economía. Por ello es que se deja entrever que el mayor crecimiento económico podría estar incidiendo positivamente en las expectativas y confianza de la MYPE.
Datos brindados durante la entrevista revelan que hay 978,262 empresas en todo El Salvador; de ellas, 974 mil son MYPES, es decir, el 99.6 %.

Imagen: Cortesía de FUSAI.
Y dentro de ese universo de las MYPES, el 68 % (más de 580 mil) son de subsistencia; es decir, la persona que anda vendiendo en la calle y comercia cualquier producto.
Luego, le siguen las de acumulación simple (alrededor de 120 mil); es decir, pequeños negocios informales que puedan tener algún lugar fijo donde vender. 57 mil corresponden a las de acumulación ampliada, negocios que comienzan el proceso de formalizarse. Y, las de expansión, 58 mil; le siguen las pequeñas empresas, que son alrededor de 40 mil.
«Para reducir en este caso el peso de las empresas de subsistencia y de acumulación simple, donde está el problema, eso no solamente se hace con políticas de estímulo a las empresas», comentó William Pleites, director de FLACSO El Salvador.
Es importante destacar que la MYPE muestra resiliencia y capacidad de adaptación en el marco de un entorno económico más competitivo.
Imagen: TCS.
Sin embargo, se mantienen los retos de impulsar iniciativas de diferenciación, mejorar la gestión empresarial y la inclusión financiera.
La diferenciación debería combinarse con una priorización sectorial identificando nichos donde la MYPE pueda integrarse a cadenas de valor dinámicas como el turismo y la construcción.
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