Delegaciones de Israel y Líbano retomaron este martes en Washington una nueva ronda de negociaciones mediadas por Estados Unidos, mientras la violencia continuó en el sur libanés y puso a prueba un frágil acuerdo de desescalada. La reunión corresponde a la cuarta ronda de conversaciones impulsadas por Washington para intentar reducir las tensiones entre ambas partes y avanzar hacia un cese más amplio de las hostilidades.
Las conversaciones comenzaron en la sede del Departamento de Estado estadounidense. Durante las últimas horas, ataques israelíes en el sur de Líbano causaron nuevas víctimas . Autoridades libanesas reportaron muertos y decenas de heridos tras bombardeos registrados cerca de la ciudad de Tiro.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que «intervino personalmente para evitar una escalada mayor». Según sus declaraciones, solicitó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, frenar una ofensiva más amplia contra Hezbolá con el fin de preservar los esfuerzos diplomáticos en marcha y evitar un impacto negativo sobre los contactos con Irán.
Israel mantuvo operaciones militares en el sur libanés y justificó sus acciones como respuesta a lanzamientos de cohetes y drones atribuidos a Hezbolá. El movimiento chiita, por su parte, insistió en que cualquier alto el fuego debe incluir el fin total de las operaciones israelíes.
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Además, las negociaciones coinciden con un momento clave para la diplomacia regional. Teherán ha condicionado la continuidad de sus conversaciones con Washington a una reducción de las acciones militares israelíes en Líbano.
Mientras tanto, los negociadores intentan mantener abiertas las vías de diálogo. Aunque las partes siguen alejadas en varios puntos, Washington busca consolidar una fórmula que permita reducir la violencia.
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