¿Alguna vez se ha preguntado si alguien podría estar vigilando lo que hace desde su propio teléfono? El espionaje digital ocurre cuando una persona, grupo u organización accede de manera intencional y sin autorización a información privada almacenada o gestionada desde nuestros dispositivos.
El avance de la tecnología ha hecho que cada vez más actividades cotidianas pasen por un teléfono celular. Conversaciones, búsquedas, compras, ubicaciones, fotografías y otros datos personales quedan concentrados en estos dispositivos, por lo que protegerlos es fundamental.
De acuerdo con Rebeca Salazar, antropóloga digital, el espionaje digital implica utilizar un teléfono para conocer información sobre lo que una persona hace en el entorno digital, desde dónde se encuentra hasta con quién se comunica o qué busca en internet.
Sin embargo, no toda recopilación de datos representa espionaje. Las plataformas y aplicaciones recopilan información sobre sus usuarios para ofrecer contenidos o publicidad personalizada. La diferencia está en que el espionaje implica un acceso dirigido y malintencionado a información privada sin autorización.
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¿Cómo pueden acceder a nuestra información?
El riesgo puede comenzar con acciones cotidianas que parecen inofensivas. Un correo electrónico, un mensaje de WhatsApp, una publicación en redes sociales o un enlace pueden ser utilizados para engañar al usuario y conseguir que entregue información o conceda permisos.
El experto en ciberseguridad de la UFG, Ademir Bermúdez, explica que incluso un simple clic puede otorgar determinados permisos y facilitar el acceso a información vinculada con correos electrónicos, redes sociales u otras cuentas.
Detectar un posible espionaje digital no siempre es sencillo y no necesariamente se manifiesta con síntomas evidentes en el teléfono.
Una señal de alerta puede ser recibir códigos de confirmación para ingresar a una cuenta cuando usted no ha intentado iniciar sesión. También debe llamar la atención un cambio de contraseña que no realizó o descubrir que otras personas conocen información privada que nunca compartió con ellas.
¿Cómo protegerse del espionaje digital?
Los especialistas recomiendan prestar especial atención a los mensajes, correos y llamadas provenientes de desconocidos. Antes de hacer clic en un enlace, descargar un archivo o proporcionar información personal, es importante verificar quién lo envía y para qué solicita esos datos.
Además, se debe revisar periódicamente los permisos concedidos a las aplicaciones y mantener protegidas las cuentas y dispositivos.
En un mundo cada vez más conectado, cuidar nuestra información comienza por saber qué compartimos, qué permisos concedemos y, sobre todo, reconocer aquellas señales que podrían indicar que nuestra privacidad está en riesgo.
*Con información de Damaris Gómez, periodista de TCSN*






