Bajar de peso rápidamente puede parecer un logro inmediato. Sin embargo, cuando los kilos regresan en poco tiempo, muchas personas experimentan frustración, culpa y desmotivación.
A este fenómeno se le conoce como «efecto rebote», una situación que ocurre con frecuencia después de seguir dietas muy estrictas o difíciles de mantener en el tiempo. Especialistas explican que este proceso no solo involucra cambios físicos, sino también emocionales.
Las dietas extremadamente restrictivas pueden afectar la relación que las personas tienen con la comida. La psicóloga clínica Lissette González explica que privarse de ciertos alimentos puede generar desequilibrios tanto físicos como emocionales.
Según la especialista, cuando una persona restringe demasiado su alimentación, el cuerpo y el cerebro reaccionan porque están acostumbrados a determinados alimentos y cantidades. Esto puede provocar ansiedad, culpa al comer y una relación poco saludable con la comida.
Por lo que destaca la importancia de trabajar la alimentación consciente, entendiendo qué se come, por qué se come y cómo responde el cuerpo ante esos hábitos.
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¿Qué ocurre con el metabolismo por el efecto rebote?
Más allá de lo emocional, el cuerpo también reacciona ante las pérdidas de peso aceleradas. La nutricionista Stefanny Pineda explica que cuando se reducen drásticamente las calorías, el metabolismo se vuelve más lento, lo que provoca que el cuerpo queme menos calorías durante el día.
Además, se producen otros cambios importantes en el organismo como el aumento de la hormona del hambre, disminuye la hormona de la saciedad, se pierde masa muscular y se puede acumular más grasa corporal.
Esto ocurre porque el cuerpo interpreta la reducción de alimentos como una amenaza y comienza a ahorrar energía, almacenando principalmente grasa.
Importancia de construir hábitos sostenibles
Para evitar caer en el efecto rebote, los especialistas coinciden en que es fundamental trabajar tanto la alimentación como la salud emocional. Desde la psicología, el enfoque se centra en educar a la persona sobre la a limentación consciente, ayudándole a comprender su relación con la comida y a construir hábitos sostenibles en el tiempo.
Por su parte, Pineda señala que la clave para bajar de peso de forma saludable es evitar los extremos. «No se trata de comer demasiado ni de restringir excesivamente los alimentos, sino de encontrar un equilibrio que permita mantener un estilo de vida saludable».
Además, enfatiza que contar con la guía de un profesional permite recibir educación nutricional adecuada y personalizada, lo que facilita mantener los resultados a largo plazo.
Para reducir el impacto del efecto rebote, los especialistas recomiendan evitar dietas extremas o muy restrictivas, priorizar cambios progresivos y realistas, trabajar la relación emocional con la comida y buscar acompañamiento profesional.
Adoptar hábitos sostenibles y comprender cómo funciona el cuerpo son pasos clave para lograr una pérdida de peso saludable y duradera.
*Con información de Leslie Solito, periodista de TCSN*







