El Departamento de Estado de EE.UU. respaldó la decisión del gobierno de Venezuela de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI).
La publicación en redes sociales dice que “Estados Unidos acoge con satisfacción” la decisión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de retirarse de la CPI. Y respalda “la asociación del nuevo gobierno venezolano con los esfuerzos liderados por Estados Unidos para desmantelar la corrupta e inútil CPI”.
El 24 de julio, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Félix Plasencia, dijo que, por instrucción de Rodríguez, se comunicó la decisión al secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
La decisión “firme e irrevocable” es denunciar el Estatuto de Roma e iniciar su retiro definitivo de la Corte, conforme al Artículo 127.
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Argumentan “sesgo” de la CPI
Tanto Venezuela como EE.UU. argumentan que la CPI actúa bajo “sesgo” político. Aunque el primero porque investiga al sur global y el segundo porque no dio resultados contra Nicolás Maduro.
“Venezuela considera que la actuación de la Corte responde a un sesgo geográfico demostrado, que ha concentrado su labor de manera desproporcionada en países africanos y latinoamericanos, en detrimento del Sur Global”, dijo Plasencia.
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Añadió que la justicia internacional “ha sido instrumentalizada para profundizar las desigualdades entre los pueblos y desconocer su derecho a la autodeterminación y a la soberanía”.
Según el ministro, “este sesgo no es una simple coincidencia procesal”. Y que refleja que la institución usa sus mecanismos para intereses “ajenos a la justicia”.
Rodríguez dijo que Venezuela fue de los primeros países en suscribir el Estatuto de Roma y la CPI. “Pero en su historial ha acumulado un expediente para agredir al sur global, a los pueblos del sur, incluida Venezuela”, expresó.
Por su parte, el Departamento de Estado dijo que la CPI estuvo «investigando» a Nicolás Maduro desde 2018, pero “sin ningún resultado”. Agrega que fue por el gobierno de Donald Trump que Maduro ahora enfrenta justicia en un tribunal de Estados Unidos.
“La CPI, en cambio, ha malgastado sus recursos investigando y acusando a personas de países que cuentan con sistemas judiciales competentes e independientes y que nunca se sometieron a la jurisdicción del tribunal”, afirma.
EE.UU. alega que “es un claro exceso de autoridad, sesgo político y aplicación selectiva. La CPI no es ni creíble, ni independiente, ni legítima”.
Cabe recordar que en febrero de 2025, Trump firmó sanciones contra jueces de la CPI por investigaciones de posibles crímenes de guerra por Israel en Gaza.






