El Departamento del Tesoro del gobierno de EE.UU. lanzó hoy una “Operación de aislamiento económico” contra el régimen de la República Islámica de Irán.
La ofensiva financiera tiene como objetivo a funcionarios militares iraníes responsables de adquirir armas y dirigir ataques contra militares estadounidenses y socios regionales.
«Estamos lanzando una embestida económica contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es cortar cada línea vital económica que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede solo”, dijo el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
La medida se ejecuta por órdenes del presidente de EE.UU., Donald Trump, como otra etapa en el conflicto contra Irán, que inició su escalada bélica en febrero de este año.
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«Bajo su liderazgo, Estados Unidos ya no está gestionando la amenaza iraní. La estamos terminando”, agregó Bessent.
También lanzó una advertencia a los demás países que se involucren en el conflicto. “Aquellos que se alineen con Estados Unidos cosecharán las recompensas de nuestra asociación. Aquellos que se aten a Teherán deben esperar compartir el aislamiento de un régimen que se marchita”, dijo.
El aislamiento económico busca bloquear todas las posibles fuentes de ingresos que financian al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán.
Las nuevas sanciones sectoriales se dirigen contra cinco sectores vitales para Irán: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Las medidas alcanzarían a “un extenso grupo” de transportistas y corredores que transportan petróleo iraní. Así como productos petrolíferos y petroquímicos a través de los Emiratos Árabes Unidos, China, Singapur y Europa para financiar a las fuerzas de la IRGC.






