La Universidad de Costa Rica lideró un estudio en el cual se detectó por primera vez, en ese país, el virus Jingmen tick virus (JMTV) en garrapatas de la zona del Valle La Estrella en Limón.
El virus fue descubierto en China en 2014, pero en Costa Rica su detección se publicó oficialmente en junio de 2026 en la reconocida revista científica Microbiology Spectrum.
«Su detección marca un hallazgo trascendental para el país por ser el primer virus reportado en garrapatas en América Central», informó la Universidad.
La doctora Tatiana Murillo Corrales, viróloga de la Universidad de Costa Rica, lideró el hallazgo y señaló que es una de las especies de garrapatas que más pica al ser humano en Centroamérica.
«Este hallazgo representa el primer registro del virus en esta especie de garrapata Amblyomma mixtum de Costa Rica y el primer reporte en Centroamérica. Iniciamos el estudio junto con la Dra. Adriana Troyo, entomóloga médica de la UCR y coordinadora del proyecto, porque nadie en Centroamérica estaba estudiando virus en garrapatas», dijo Corrales.
Desde su descubrimiento, el Jingmen tick virus también se ha encontrado en los últimos 12 años en Asia, Europa, África y América.
Un virus que intriga a la ciencia
La doctora Murrillo dijo que el Jingmen tick virus es uno de los que más intriga a la ciencia debido a las numerosas incógnitas que rodean su biología y su verdadero impacto para la salud humana.
«Este virus, al ser muy nuevo, todavía está en investigación. Hasta el momento lo poco que se ha logrado determinar es que, en los casos en los cuales se vio una afectación directa a la salud del ser humano, sí hubo garrapatas infectadas que fungían como vectores del virus», dijo.
¿Cómo se realizó el hallazgo del virus?
La doctora Murillo explicó que durante octubre de 2023 y mayo de 2024, se recolectaron un total de 97 muestras de garrapatas de la zona de La Siberia en el Valle La Estrella en Limón.
Los investigadores involucrados realizaron dos tipos de capturas en esa zona: una en garrapatas provenientes de la vegetación de los potreros y las otras se obtuvieron directamente de caballos que pastaban en esos potreros.
Los estudios mostraron que pese a estar en un mismo punto geográfico, la detección del virus en garrapatas Amblyomma mixtum se dio solo en aquellas que se alimentaban de los caballos. Mientras que las garrapatas de los pastos no presentaron rastros del virus, algo que intriga a la ciencia.
«Que el virus haya estado solo en las garrapatas del caballo y no en la vegetación, nos hace pensar que existe una relación entre el virus y las garrapatas que parasitan al caballo, pero aún no sabemos si el caballo participa en el ciclo de transmisión o si es un hospedero accidental», sostuvo la doctora Murillo.






