La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advierte que el conflicto entre Irán y Estados Unidos mantendrá su impacto en la región por más tiempo.
La CEPAL presentó este viernes el informe “Impactos en América Latina y el Caribe de las hostilidades recientes en la República Islámica de Irán y sus alrededores”, en el cual señala los canales en que se afectan las economías latinoamericanas.
CEPAL destaca que las hostilidades iniciadas el 28 de febrero de 2026 y el cierre del Estrecho de Ormuz afectan la economía mundial y, en particular, a América Latina y el Caribe.
Te podría interesar: Trump afirma que Irán pide continuar las conversaciones
El estudio se publica en un contexto de incertidumbre sobre los avances diplomáticos, ya que se reanudaron los ataques esta semana.
La CEPAL advierte que aunque se mantengan los avances diplomáticos, “eso no implica una normalización inmediata de los mercados ni invalida la dirección y tipos de impactos identificados en el informe”.
Agrega que “la normalización de la actividad productiva en los países del golfo Pérsico y de los flujos de comercio a través del estrecho de Ormuz tomará tiempo”.
El informe analiza que el precio promedio del petróleo este año será más alto que en 2025, lo que mantiene vigentes seis canales de impacto sobre la región latinoamericana.
CEPAL analiza costos
El análisis se centró en los efectos de aumentos de precio de los productos energéticos. Además, se presentaron tres escenarios según el precio del petróleo entre $86 y $115 por barril y la prolongación del conflicto por seis meses o más tiempo. Eso resulta en aumentos del 25% al 67% en su precio comparado a 2025.
Indica que el alza de los precios del petróleo y sus derivados y del gas natural mejora el saldo comercial de los países que son exportadores netos de energía. Pero significa un deterioro del saldo comercial en los que son importadores, pues se encarece su factura energética.
El informe añade que en la medida en que los gobiernos decidan absorber parte del choque mediante subsidios, rebajas de impuestos a los combustibles, aumenta la presión sobre el gasto público.
Otro aspecto es que el aumento de los precios de la energía y de otros productos básicos genera mayor inflación en la región.






