Así como el calor y las altas temperaturas pueden afectar a los humanos también el ganado puede sufrir afectaciones y no solo por el estrés que les genera.
Durante esta época, la humedad, la presencia de insectos y la contaminación del agua o los alimentos pueden favorecer la aparición y propagación de distintas enfermedades en los animales.
Una situación que, según Julio Alvarado, ganadero de Texistepeque, Santa Ana, ya comienza a reflejarse en el ganado de la zona.
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“El principal impacto que tenemos en el ganado con estas olas de calor, que es sequía, se ve reflejado en tres puntos: uno, en la producción de leche; dos, en el tema reproductivo hay menor tasa de concepción, hay incluso reabsorciones embrionarias en el primer tercio de la gestación. Y el tercero en cuanto a enfermedades y plagas”, dijo.
Entre las principales amenazas también se encuentra la capacidad de adaptación de cada raza a las altas temperaturas.
“Las enfermedades son más fuertes, debido a que el estrés genera un impacto muy importante sobre el animal, más que todo por la baja de defensas. El estrés calórico genera eso. Habitualmente, los animales cuando se estresan más son más susceptibles a poder adquirir más enfermedades”, dijo Miguel Ángel Peña, médico veterinario.
Recomendaciones para mitigar el calor
Frente a estas condiciones, los ganaderos toman medidas para reducir los riesgos y proteger a sus animales.
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“De la forma de la que se puede mitigar es con una buena dieta en las pacas, tener abundante agua fresca y también que sea limpia, mantener sombras en las áreas de los potreros y se puede manejar horarios, donde las vacas puedan comer en horas más frescas”, comentó Karen García, ganadera.
Además, vigilar otros vectores y conservar adecuadamente los alimentos son algunas de las medidas que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades.
«Proporcionarle una pila, suficientemente grande bajo sombra para que ellos puedan consumir agua suficiente y tratar la manera de no exponerlos mucho tiempo al sol”, agregó el veterinario.
También en el caso de personas que trasladan animales de un lugar a otro, tratar de hacerlo en hora frescas.
La vigilancia constante es clave durante los períodos de mayor calor. Ante cualquier cambio en el comportamiento, alimentación o estado físico del ganado, se recomienda consultar con un especialista.
Con reportes de Leslie Solito, periodista de TCS Noticias






