Cuando el sol se oculta en la “Isla de los Quemados”, el lago de Ilopango deja de ser apacible y se llena de historias que estremecen a los pescadores.
En Juayúa, los duendes no son solo leyenda: pequeños seres traviesos siguen apareciendo entre los vecinos, provocando asombro en cada rincón del pueblo.
En el lago de Ilopango, la oscuridad revela una silueta enorme con forma de bisonte que los pescadores aseguran acecha desde la orilla, transformando la calma en terror.