El uso de dos bases militares que Estados Unidos tiene en España generó una crisis entre los presidentes Donald Trump y Pedro Sánchez. Madrid negó a Washington el aval para usar dos bases que tiene en territorio español para atacar a la república islámica de Irán.
El ejército estadounidense necesitaba la Base Naval de Rota en Cádiz y la Base Aérea de Morón en Sevilla. Sin embargo, Pedro Sánchez rechazó que estas instalaciones militares en suelo español fueran usadas para lanzar o apoyar ataques contra Irán el pasado 28 de febrero.

¿Por qué Estados Unidos tiene bases en España?
Los gobiernos de Estados Unidos y de España suscribieron en 1953 los llamados “Pactos de Madrid”. Eran tres acuerdos que autorizaban al ejército estadounidense instalarse en cuatro bases militares de España a cambio de apoyo económico y militar.

En aquel momento, fueron tres bases aéreas y una naval ubicadas en posiciones estratégicas. Además de las de Morón y Rota, Estados Unidos también tuvo las bases aéreas de Torrejón de Ardoz y Zaragoza. De ambas se retiró en 1991 y en 1992, respectivamente.
Los Pactos de Madrid contribuyeron a integrar a España en el bloque occidental tras su aislamiento posterior a la Segunda Guerra Mundial. Y es que el dictador Francisco Franco mostró cercanía con la Alemania nazi. Franco gobernó 36 años, desde el fin de la guerra civil en 1939 hasta su muerte en 1975.

La presencia militar estadounidense por más de tres décadas contribuyó a que España ingresara a la OTAN en 1982. Desde entonces, quien decide sobre las operaciones de las bases no es Estados Unidos, sino la Alianza Atlántica.
La soberanía de las bases en España
A diferencia de otras instalaciones internacionales, estas no son territorio estadounidense ni de la OTAN. Son bases de las Fuerzas Armadas españolas cuya utilización se cede a EE. UU. bajo condiciones específicas. Mientras que el pabellón es español y Madrid se encarga de su seguridad exterior, dentro de la base rige la ley estadounidense, aunque haya tropas de ambos países. Por tanto, se considera que las bases están en territorio español bajo jurisdicción de Estados Unidos, que también las financia.
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Beneficios económicos para la zona
En las bases de Rota y Morón hay unos 8,000 estadounidenses, la mayoría militares. La actividad en las bases mueve unos quinientos millones de euros anuales en la zona. Tal es la importancia geoestratégica de Rota, que en 2020 Marruecos le ofreció a Estados Unidos que estableciera una base militar en su territorio, al otro lado del estrecho de Gibraltar, para sustituir a la de Cádiz en caso de no renovarse el convenio hispano-estadounidense.

La base de Rota abarca 2,300 hectáreas. Tiene instalaciones militares, un puerto, helipuerto y aeródromo. La Rota y Morón tienen pistas de aterrizaje de 4,000 metros, de las más largas de Europa. Incluye una villa al estilo estadounidense, con pistas de béisbol, campos de golf, cine, pizzerías y servicios básicos como hospitales, colegios o servicio postal, todo a disposición del personal militar.
¿Por qué Washington debe pedir permiso a Madrid?
Según el Artículo 2 del convenio, el uso de las bases debe limitarse a objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral, como las misiones de la OTAN. En tal sentido, cualquier operación que España considere que no encaja en esos objetivos, como el ataque unilateral a un tercer país, requiere una autorización expresa del Gobierno español. España argumenta que el ataque a Irán «se da al margen del derecho internacional», lo que le da la base legal para vetar el uso de las instalaciones para ese fin específico.

Como consecuencia inmediata de la negativa española, Estados Unidos ha comenzado a retirar cerca de 15 aviones cisterna de Morón y Rota. Los ha trasladado a bases en Alemania para continuar sus operaciones.
Diferencia con la base de Guantánamo
En las bases de Rota y Morón, España ejerce soberanía plena. EE. UU. es un «invitado» bajo un contrato de uso. Si Madrid decide no renovar el convenio, Washington debería marcharse.
Mientras que la base naval de Guantánamo, en Cuba, se rige por un arrendamiento perpetuo firmado en 1903. Estados Unidos paga $4.085 anuales, unos $340 dólares mensuales. La Habana exige desde 1960 la retirada de las tropas estadounidenses.

Cuba mantiene la soberanía nominal, pero EE. UU. tiene «jurisdicción y control completo». A diferencia de España, el gobierno cubano no puede revocar ese permiso unilateralmente ni controlar las operaciones que se realizan allí.
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