En San Juan Opico, niños y jóvenes practican karate para desarrollar disciplina, respeto y autocontrol, valores que también aplican en el hogar y la escuela.
En el distrito de San Juan Opico, en el municipio de La Libertad, decenas de niños y jóvenes practican karate en busca de fortalecer el carácter, la confianza y el respeto hacia los demás.
Para sus instructores, esta práctica permite desarrollar valores que acompañan a los alumnos dentro y fuera del área de entrenamiento.
Mirna Amaya, instructora de karate, explica que pueden comenzar a practicar desde los tres años y que no existe un límite de edad para aprender. Además, destaca que la constancia es fundamental para observar resultados. «Sin disciplina no se puede ver ningún resultado».
La práctica también puede ayudar a los niños a afrontar situaciones de acoso escolar. Amaya comenta que algunos alumnos han ganado seguridad para establecer límites y decir «no» sin recurrir a las agresiones.
César Araujo, también instructor, señaló que la humildad, la lealtad y el respeto forman parte de los principios que buscan fomentar entre sus estudiantes. «Muchos pensamos que el karate está relacionado con la violencia, con golpes, pero realmente es algo que le ayuda a ser mejor cada día».

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El reflejo en el hogar y en la escuela
Los beneficios del karate también se manifiestan en la vida cotidiana de quienes lo practican. Zoé Márquez, preseleccionada nacional de karate, expresa que esta disciplina le permite aprender defensa personal, fortalecer la disciplina y crear amistades.
«El karate no es solo de pelear y ya. Es una disciplina muy bonita la verdad y hay amistades súper bonitas aquí».
Jasmín Miranda, madre de familia, afirmó que ha observado cambios positivos en el comportamiento de su hijo, tanto en los estudios como en el hogar.
Los atletas buscan darse a conocer.
Los jóvenes karatecas de San Juan Opico también buscan destacar en competencias a nivel nacional. Amaya explicó que el enfoque formativo no se limita al aspecto físico, sino que procura que los alumnos superen dificultades académicas y desarrollen sus habilidades deportivas.
«Tenemos un equipo de proyección en las cuales nosotros damos gracias a Dios porque se están dando a conocer», expresó Amaya.
De esta manera, el karate promueve valores como el respeto, la perseverancia y el autocontrol que pueden acompañar a los niños y jóvenes en diferentes etapas de sus vidas.
Con información de Maziel Méndez, periodista de Noticias 4 Visión.

