Octubre es una de las épocas en las que el jocote de corona cobra protagonismo en El Salvador, convirtiéndose en uno de los frutos preferidos por muchos salvadoreños.
En el cantón El Paste, distrito de Chalchuapa en Santa Ana Oeste, numerosas familias se dedican a su cultivo, cosecha y comercialización.
José Carlos Melgar, quien se dedica a la producción del jocote de corona explica que el proceso comienza con la floración de los árboles, que ocurre alrededor de marzo, seguida de cuidados como la aplicación de insecticidas y la eliminación de brotes.
Estas labores contribuyen al desarrollo de los frutos, cuya cosecha se prepara entre finales de agosto y principios de septiembre, según las condiciones del cultivo.

El jocote de corona se ha convertido en una fuente de ingreso para las familias. Foto TCS: Sofía Recinos/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
¿Cómo es el proceso de recolección del jocote de corona?
La recolección requiere esfuerzo y herramientas que permitan alcanzar los jocotes ubicados en las partes más altas de los árboles.
Para ello, los productores utilizan varas largas y llevan un morral cruzado en el cuerpo, donde depositan los frutos mientras avanzan con la corta.
Henry López, productor de la zona, detalla que la jornada comienza a las 6:00 de la mañana y puede extenderse hasta primeras horas de la tarde.

La jornada de corta del jocote de corona inicia desde muy temprano. Foto TCS: Sofía Recinos/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Después de la recolección, los trabajadores se encargan de separar y clasificar los jocotes para preparar los pedidos y distribuirlos en lugares como Chalchuapa, Santa Ana, Candelaria y otros puntos del país.
Una vez recolectados, los frutos pasan por un proceso de selección en el que se clasifican en tres categorías, de acuerdo con su apariencia, estado de maduración y calidad.
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Luego de ser cortados, los jocotes de corona pasan por un proceso de selección. Foto TCS: Sofía Recinos/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Los frutos que presentan manchas se destinan a una categoría inferior, mientras que los que reúnen mejores características se comercializan como de primera calidad.
Otros, por su grado de maduración, se reservan para el consumo, incluso congelados.

Después de ser seleccionados, los jocotes de corona son comercializados. Foto TCS: Sofía Recinos/Imagen de carácter ilustrativo y no comercial.
Así, durante esta temporada, las familias productoras del cantón El Paste mantienen viva una actividad agrícola que contribuye a la economía local y permite que el jocote de corona llegue a diferentes mercados y hogares salvadoreños.
*Con reportes de Sofía Recinos, periodista de TCSN*






