El terremoto del 10 de octubre de 1986 transformó la imagen urbana de San Salvador. En cuestión de segundos, edificios emblemáticos quedaron con daños graves y algunos desaparecieron para siempre.
Cuarenta años después, en algunos de los lugares marcados por aquel fuerte sismo, aún queda algo aquellas estructuras y en otros, ha cambiado bastante su entorno.

Edificio Rubén Darío
Una de las edificaciones más afectadas aquel 10 de octubre de 1986 fue el edificio Rubén Darío, que en sus 5 pisos albergaba establecimientos comerciales, oficinas y clínicas. Se desplomó y se convirtió en uno de los símbolos de la destrucción y muerte provocadas por el terremoto de las 11:49 de la mañana.

Hoy, en la zona que ocupaba el edificio ya no quedan vestigios de aquella estructura que tenía antes del sismo. El sector presenta otras construcciones, muy diferentes y de uno o dos niveles, casi todas destinadas al comercio.
Instituto Salvadoreño del Café

Otro de los inmuebles afectados fue el edificio del Instituto Salvadoreño del Café, en la zona del parque Libertad. La estructura sufrió graves daños, pero no fue demolida por completo. Solo le quitaron dos pisos y 40 años después, sigue allí.

Gran Hotel San Salvador
El Gran Hotel San Salvador, en pleno centro, en el kilómetro cero de El Salvador, también sufrió daños severos por el sismo. Quedó inclinado y tuvo que ser derribado por completo. Desapareció de la imagen urbana de la capital.

El historiador salvadoreño Salvador Cañas Huget señala que algunas modificaciones realizadas antes del terremoto podrían haber debilitado la estructura de los edificios que colapsaron. «En cierta época, empezaron a remover paredes para convertirlas en escaparates de vidrios, para que la gente viera los almacenes por dentro, y al quitar las paredes, le quitaron la fuerza al edificio», señala.

El edificio Dueñas
El edificio Dueñas, frente a la plaza Gerardo Barrios, estaba en la esquina opuesta a donde ahora queda la BINAES. Albergaba diferentes locales comerciales y también sufrió el colapso de una parte de su estructura, por lo que tuvo que ser demolido.

San Salvador cambió después del terremoto
El terremoto también afectó otros elementos emblemáticos, como el monumento al Divino Salvador del Mundo. La icónica escultura de mármol se cayó de su enorme pedestal de casi 20 metros de altura. Fue reconstruida y reinstalada dos años después, el 6 de octubre de 1988.

Cuatro décadas después, algunos edificios fueron demolidos por completo y ya no queda rastro de ellos. Otros fueron modificados o reconstruidos y algunos todavía conservan huellas de aquel potente sismo de hace 4 décadas.

El recorrido actual y las fotografías históricas permiten observar cómo era la capital antes del 10 de octubre de 1986 y cuánto ha cambiado desde entonces. Y es que aquel terremoto marcó un antes y un después en la historia de San Salvador, una ciudad asentada en el centro del llamado valle de las hamacas.
Con información de Irvin Alvarado y Kevin Fernando Díaz, periodistas de TCS Noticias
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