Comprar un producto a un precio demasiado bajo puede parecer una oportunidad, pero también puede esconder un riesgo legal. Si el artículo proviene de un delito, quien lo adquiere podría incurrir en receptación.
La receptación consiste en adquirir, recibir, guardar, almacenar, ocultar o comercializar bienes que provienen de actividades ilícitas. Esta conducta puede llevar a prisión.
«El delito de receptación básicamente tiene a su base poseer, adquirir, recibir, almacenar, ocultar bienes que sean producto de actividades ilícitas. El legislador le otorga una pena de prisión que va desde los seis hasta los 10 años. Es decir que es una conducta considerada grave», explicó el abogado Danilo Murga.
Entre los productos figuran teléfonos, computadoras, zapatos y otros artículos vendidos por debajo de su valor de mercado. Los especialistas recomiendan verificar su procedencia antes de comprar.
Receptación también puede ocurrir en redes sociales
Las compras mediante redes sociales también pueden generar complicaciones legales. Los abogados recomiendan solicitar recibos o facturas al adquirir artículos usados e identificar al vendedor.
«Lo que tiene que hacer el dueño del bien que han hurtado es hacer tomas del Facebook de donde lo estén publicando. Hacer las tomas correspondientes y de ahí dice el nombre de la persona, el número telefónico y todo. Esas son las pruebas que se necesitan para poder proceder. Entonces esta persona tiene que responder independientemente de quién se lo haya vendido a él», detalló la abogada Marlene de Aldana.
Además, aconsejan desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser ciertas o de transacciones realizadas en secreto. Antes de comprar, recomiendan verificar que el proveedor sea confiable y solicitar documentación sobre la procedencia del artículo.
Casos continúan
Aunque los índices de violencia han disminuido en comparación con años anteriores, especialistas afirman que estos casos continúan ventilándose en los tribunales. Una señal de alarma aparece cuando el vendedor no puede demostrar que el producto es de su propiedad. También cuando la transacción ocurre clandestinamente.
Verificar el origen del artículo, pedir factura y conservar información sobre la compra puede ayudar a evitar problemas legales relacionados con la receptación.
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