Los lugares donde viven personas desplazadas son especialmente vulnerables a la enfermedad del Ébola, advierte la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La OIM presta apoyo en más de 65 emplazamientos, la mayoría en zonas afectadas en la República Democrática del Congo (RDC), Uganda y países vecinos. La agencia alertó de que el hacinamiento, los servicios limitados y la elevada movilidad aumentan los riesgos. Además, cerca de 280 sitios de desplazamiento permanecen fuera del sistema actual de vigilancia.
«El ébola no se detiene en las fronteras, los cruces de ríos o los lugares de desplazamiento, y la respuesta tampoco puede detenerse allí», señaló la directora regional adjunta de Operaciones de la OIM para África Oriental, Nihan Erdogan.
La OIM apoya en reforzar la vigilancia en puntos de entrada y control, corredores de transporte, mercados, rutas fluviales y lugares de desplazamiento.
En colaboración con el Gobierno congoleño y su Programa Nacional de Salud Fronteriza, la OIM detectó más de 700 alertas mediante sus sistemas de vigilancia.
Hasta el 21 de septiembre, las autoridades de RDC registraron 7,773 casos confirmados, de los cuales 1,935 están curados y 3,759 fallecidos.
Además, 839 pacientes están en aislamiento o en hospitalización y el seguimiento de contactos alcanza el 84.5 %.
Por su parte, el coordinador regional de OIM para el ébola, Andrew Obat Mbala, señaló que la tasa de letalidad en los campamentos de desplazados internos alcanza el 81%.
Uno de los principales focos de atención es el río Congo, una importante vía de transporte y comercio.






