En San Julián, Sonsonate, existe un rincón donde el agua desciende en forma de una fina cortina que envuelve a quienes se atreven a llegar hasta ella. La Cascada El Balsamar propone una experiencia que culmina bajo una auténtica lluvia creada por la naturaleza.
El recorrido comienza entre senderos rodeados de árboles, aire puro y el sonido constante de riachuelos. Cada paso acerca a un rincón poco conocido donde la naturaleza ofrece un espectáculo diferente.
“Sí, la verdad, venir a caminar en la naturaleza, siempre va a ser agradable”, expresó Hugo Mirón, guía turístico.
Video/TCS/Reportaje elaborado por Alex Rivas.
La caminata puede realizarse en familia y a un ritmo suave. Desde la cima, los visitantes pueden observar montañas de San Julián.
“Ahorita vamos a descender la parte baja de la cascada para que tengamos una mejor apreciación de la cascada. Vamos a pasar por una parte de cuevas, así que con cuidado. Háganlo con más cuidado, vayan pendientes de dónde se vayan parando porque hay partes resbaladizas”, resaltó el guía turístico.
El descenso conduce hasta la parte baja de la cascada, tras avanzar entre rocas y cuevas. El trayecto requiere atención.
“Valió la pena venir con ustedes, amigo de 4Visión. Es una maravilla de la naturaleza, como pueden apreciar, una cascada de más de 60 m de altura, una ruta fácil de acceso”, manifestó el turista Marco Arévalo.
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Sin embargo, el caudal de la cascada presenta menor fuerza debido al invierno seco. Hugo Mirón explicó la situación durante el recorrido. “Aquí llegamos a la parte baja de la cascada, el caudal de la fuerza de la cascada está poquito porque hemos tenido un invierno seco, pero todavía falta para que caiga un par de lluvias para que pueda un poco más de volumen”, enfatizó.
La experiencia culmina bajo la caída de agua, entre frescura y naturaleza.
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