Durante el verano, la exposición a la radiación solar aumenta considerablemente y, con ello, los riesgos para la salud ocular, especialmente cuando se utilizan lentes de sol que no cuentan con las características adecuadas para proteger la vista.
Especialistas advierten que muchas personas compran lentes de sol únicamente por estética o precio, sin verificar si realmente ofrecen protección contra los rayos ultravioleta, lo que a largo plazo puede provocar daños en los ojos.
De acuerdo con el oftalmólogo Stanley Pineda, no todos los lentes de sol cumplen la función de proteger los ojos. Antes de adquirirlos, es importante revisar que cuenten con protección contra rayos ultravioleta tipo A y B, idealmente entre un 99 y 100 por ciento.
«El tamaño debe cubrir al menos hasta la ceja y, si es curvo, mucho mejor. También pueden ser polarizados, pero lo principal es que garanticen la protección contra la radiación ultravioleta», explicó el especialista.
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Advierten riesgos por utilizar lentes de sol sin certificación
Pineda advirtió que el uso de lentes no certificados puede resultar contraproducente, ya que la pupila se dilata al percibir oscuridad, permitiendo que una mayor cantidad de radiación ingrese al ojo sin protección.
«Estamos engañando al ojo. La pupila se abre más y la radiación entra con mayor intensidad, lo que puede causar daños importantes», señaló.
La exposición excesiva a los rayos solares puede provocar afectaciones como lesiones en la córnea, fotoqueratitis e incluso daños en la retina, que es la encargada de recibir la luz y transmitir la información visual al cerebro.
Por eso, es recomendable utilizar lentes de sol certificados durante todo el año, pero especialmente en verano, cuando la radiación es más intensa, y buscar siempre orientación profesional antes de adquirirlos, tomando en cuenta si la persona conduce, camina con frecuencia o pasa mucho tiempo al aire libre.









