Para muchos, los gatos encierran un encanto difícil de explicar; quienes comparten su vida con uno lo comprenden. Pero ¿qué diría si le aseguran que su felino puede convertirse en un escudo o filtro contra las malas vibras?
«Yo siento esa conexión con ellos, ese amor que no lo puedo explicar, como le digo, desde niña, siempre los he sentido y pues me ha hecho quererlos y cuidarlos», asegura Raquel Vásquez.
Ella convive con alrededor de siete gatos y asegura que su presencia le transmite tranquilidad y compañía constante. Más allá del vínculo que forman con sus dueños, distintas tradiciones han atribuido a los felinos una sensibilidad especial. Muchos creen que, gracias a sus sentidos más desarrollados, perciben estímulos que pasan desapercibidos para las personas, casi como si detectaran energías invisibles.
«El gato tiene una capacidad mística de detectar lo negativo, el gato tiene un efecto místico de que él sabe donde hay energía negativa», destaca Amílcar Ramírez, investigador de la cultura indígena.
Video / TCS. / Reportaje elaborado por: Maziel Méndez.
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La magia de los gatos: compañía, calma y protección
Además, en diversas culturas los gatos han sido considerados como puentes entre dos mundos. Existe la creencia de que pueden absorber la energía negativa y transformarla, es decir, tomar aquello que se percibe como pesado y convertirlo en algo más positivo. Sin embargo, más allá de esas interpretaciones espirituales, la convivencia con estos felinos puede contribuir a disminuir el estrés y la ansiedad de sus cuidadores.
«El ronroneo me hace sentir bien, me tranquiliza y todo de ellos me gusta, desde sus bigotes, su carita, sus patitas», subraya Vásquez.
Por otro lado, la lealtad de los gatos se muestra de manera sutil. No resulta extraño que busquen dormir junto a los pies de sus dueños o sobre su pecho cuando los perciben fatigados, ya que se cree que de este modo ayudan a equilibrar su energía.
«Muchas veces llega a cierta parte del cuerpo que no es la misma, sino que llega y empieza a hacer como masajes y es porque él detecta que ahí hay algo malo», enfatiza Ramírez.
La presencia de los gatos, sin duda, cambia la atmósfera de cualquier hogar, brindando una sensación de calma y protección que para muchos supera cualquier explicación científica.







