El Papa Francisco sigue con oxigenoterapia de alto flujo, reduciendo gradualmente la ventilación mecánica nocturna. Aún necesita terapia médica hospitalaria y fisioterapia motora y respiratoria.
De acuerdo con el Vaticano, se necesitarán entre 24 y 48 horas para evaluar la condición clínica del papa Francisco tras la crisis respiratoria ocurrida el viernes