El príncipe Harry visitó Angola para apoyar la eliminación de minas terrestres, recordando el compromiso humanitario que su madre, la princesa Diana, mostró en 1997 durante su histórica visita al país africano.
Tras perder una batalla legal por su seguridad en Reino Unido, el príncipe ofreció una entrevista en la que pidió dejar atrás los conflictos con la familia real.