La ola de violencia y de extorsiones atribuida al crimen organizado llevaron al gobierno interino de Perú a declarar un estado de emergencia en la capital Lima y en el vecino puerto del Callao.
«Hoy empezamos a cambiar la historia en la lucha contra la inseguridad en el Perú, el estado de emergencia aprobado por el Consejo de ministros entra en vigor a las cero cero horas y por 30 días en Lima Metropolitana y el Callao”, dijo el presidente peruano, José Jerí.
La medida es la primera acción de envergadura que toma el gobierno en casi dos semanas que lleva en el poder, en un país que tiene a la inseguridad como una de sus preocupaciones centrales.
“Pasamos de la defensiva a la ofensiva en la lucha contra el crimen. Una lucha que nos permitirá recuperar la paz, la tranquilidad y la confianza de millones de peruanos. Las guerras se ganan con acciones, no con palabras”, señaló el mandatario.
Video/TCS.
Medidas que implica un «estado de emergencia» en Perú
Bajo el estado de emergencia, el gobierno puede ordenar a las fuerzas armadas salir a las calles para patrullar la ciudad y colaborar con la policía en el mantenimiento del orden.
El gobierno también puede restringir o suspender determinadas libertades públicas, como el derecho de reunión y la inviolabilidad de domicilio.
La capital peruana ya estuvo parcialmente bajo estado de emergencia entre marzo y julio pasado, tras el asesinato de un popular cantante de cumbia a manos de sicarios. En Lima y Callao viven más de 10 millones de personas.
Perú sufre desde 2024 un incremento de la violencia urbana con una ola de extorsiones que ha puesto a la inseguridad como la principal preocupación de la población, según los sondeos.
Las denuncias de extorsión pasaron de 2,396 en 2023 a más de 15,000 en 2024 en el país andino, un aumento del 540%. Lima encabezó el registro, según cifras oficiales.








